En esta nueva entrega de nuestro consultorio de belleza, el doctor Leo Cerrud nos habla de un tema que está muy presente en nuestro día a día: la relación entre lo que comemos y cómo se refleja en nuestra piel. Porque si todavía no te habías enterado, según te alimentas, así luce tu rostro. Y no, no es una manera de hablar. El experto en medicina estética lo tiene claro: "Los lácteos pueden estar relacionados con los brotes de acné". Así que toma nota, que esta semana, el doctor contesta en Diez Minutos cuida de ti, a la siguiente consulta. "Tengo 42 años y me veo la piel más apagada, con acné que no tenía ni a los veinte años y más grasa. Intento cuidarme y gasto bastante en cremas, pero no veo mejoría. No cuido mucho mi dieta, y me han dicho que puede influir".
Me temo que lo que te han dicho es cierto. La piel es el espejo real de lo que ocurre dentro de nuestro organismo. Si nos alimentamos a base de productos que nos inflamen, por muy buena que sea la crema que te apliques, los resultados no van a llegar. La relación entre lo que comes y cómo luce tu rostro es muy estrecha, especialmente cuando hablamos de azúcar, lácteos, alcohol y ultraprocesados. Vamos a desgranarlo de forma sencilla para que entiendas qué le está pasando a tu piel: Cuando consumes azúcar en exceso o alimentos ultraprocesados, se produce un proceso biológico llamado glicación; el azúcar sobrante en la sangre se une a las proteínas de sujeción, como el colágeno y la elastina, y las endurece y destruye. El resultado es la pérdida de elasticidad y la aparición de flacidez prematura y también de arrugas. Además, provocan picos de insulina que disparan la inflamación.
Por otro lado, los lácteos pueden estar relacionados con esos brotes de acné que sufres: los lácteos de origen animal contienen precursores hormonales que estimulan las glándulas sebáceas de la piel. Si tienes predisposición, consumir leche o derivados de forma habitual aumentará la producción de grasa, obstruyendo los poros y generando esos incómodos granitos en la zona de la mandíbula y las mejillas.
Luego está el alcohol, un potente deshidratador y un vasodilatador. Si nos excedemos, robamos el agua interna de las células cutáneas y también la luz. A largo plazo, debilita la barrera de la piel, volviéndola más vulnerable a la radiación solar y favoreciendo la aparición de manchas y acelerando el envejecimiento.
Los tres cambios en tu rutina nutricional que te ayudarán a mejorar el aspecto de tu piel
Te propongo empezar hoy mismo con estos tres cambios en tu rutina nutricional:
- Sustituye los procesados por antioxidantes, come verduras de hoja verde, frutos rojos y cítricos, ricos en vitamina C, esencial para que tu cuerpo fabrique colágeno de forma natural y combata el envejecimiento.
- Reduce el consumo de leche de vaca durante tres semanas y cámbiala por bebidas vegetales sin azúcares añadidos (como la de almendra o avena).
- Por último, bebe al menos dos litros de agua al día e introduce infusiones como el té verde, que es un antioxidante y antiinflamatorio maravilloso para limpiar la piel desde dentro.
Y no olvides tus visitas periódicas a tu médico estético.














