Cuando una mujer entra de lleno en la menopausia, comienza a prestar especial atención a su cuerpo y los avisos de malestar que puedan producirse con la esperanza de poder frenarlos o atenuarlos. Los temidos sofocos, el insomnio o los problemas digestivos ponen el acento en el autocuidado, aunque algo tan simple como una dieta antiinflamatoria y repleta de nutrientes adecuados para reforzar la producción hormonal podría atajar gran parte del problema. Sin embargo, hay un condicionante que no tendemos a analizar tan detenidamente y es la exposición de nuestro cuerpo a los llamados disruptores endocrinos. Un término que en las últimas décadas ha ganado popularidad, pero el ritmo al que se está poniendo remedio a su proliferación es extremadamente lento. Quizá sea por la gran desinformación que hay al respecto, algo que pretenden combatir profesionales de la endocrinología y la nutrición, que divulgan los efectos adversos de su consumo. Entre ellos, la nutricionista Sandra Moñino ha manifestado en numerosas ocasiones los riesgos que entrañan los productos y alimentos que incorporan los temidos disruptores endocrinos a nuestra vida diaria, tanto en su pódcast junto a la periodista María Pérez 'Con jengibre y limón', como en sus redes sociales (@nutricionat_). Gracias a una extensa entrevista con esta profesional de la nutrición integrativa, en DIEZ MINUTOS hemos podido descubrir la importancia que tiene esa labor de concienciación y enseñanza sobre esas sustancias, especialmente porque socialmente aún falta consciencia del peligro que entrañan: "No se sabe realmente cómo afectan al sistema hormonal, sobre todo a las mujeres", asegura la experta.

sandra monino, nutricionista
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Los riesgos de los disruptores endocrinos en la menopausia, según la experta en nutrición Sandra Moñino

Llevamos algunos años escuchando a expertos preocupados por la proliferación de desajustes hormonales en la población debido al aumento en el uso y consumo de productos que contienen disruptores endocrinos, pero no todo el mundo está al tanto de qué son exactamente. Tal como lo referencian Mariana Fátima Fernández y Nicolás Olea en el artículo 'Disruptores endocrinos, ¿suficiente evidencia para actuar?' publicado por la Gaceta Sanitaria en 2014, ya "en 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó el conocimiento científico sobre los compuestos químicos disruptores endocrinos (EDC, endocrine disrupting chemicals), definidos como sustancias capaces de alterar el equilibrio hormonal y el desarrollo embrionario y provocar efectos adversos sobre la salud de un organismo vivo o de su descendencia".

Ante la integración en nuestra vida diaria, como advierte Sandra Moñino, el mayor peligro que entrañan es que "hay muchísimo desconocimiento con el tema. No se sabe realmente cómo afecta todo esto a nuestro organismo y a nuestro sistema hormonal, sobre todo a las mujeres". Por eso, la nutricionista ha focalizado sus esfuerzos en ayudar a las mujeres a mejorar su bienestar a través de su última publicación, el libro 'Feliz menopausia'. En esta guía práctica incluye consejos como la rutina horaria ideal para ordenar nuestra alimentación e, incluso, desmiente falsos mitos como el que afecta al consumo de grasas en esta etapa. Pero también ha querido arrojar algo de luz sobre los disruptores endocrinos para tratar de eliminar un condicionante crucial en su bienestar. La experta expone que ya hay muchos estudios científicos al respecto que pueden darnos pistas de la gravedad del asunto: "Yo estoy en este mundo, investigando, viendo cómo afecta realmente al estado de nuestras hormonas. Son sustancias que nuestro cuerpo identifica como si fuesen hormonas. Entonces nosotras dejamos de producir hormonas porque estamos obteniendo esas sustancias del exterior".

HarperCollins Children's Books Feliz menopausia: El método para equilibrar tus hormonas, perder peso y decir adiós a los síntomas (HARPERCOLLINS)

Feliz menopausia: El método para equilibrar tus hormonas, perder peso y decir adiós a los síntomas (HARPERCOLLINS)
Crédito: HarperCollins

Como es lógico, esto se traduce en una revolución dentro de nuestro cuerpo: "Se vuelve un poco loco. Tienes exceso de hormonas, hiperestrogenismo, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis (que esto también es muy común) o te faltan hormonas. También afecta mucho a la tiroides".

mujer con problemas de tiroides
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Tomar conciencia de los riesgos que entrañan los tóxicos es crucial para las mujeres, con constantes cambios hormonales, pero muy especialmente durante la menopausia, ya que "un 40% de nuestra vida vamos a estar en esta etapa; tenemos que adaptarnos a ella. Lo que necesitamos son herramientas para vivir la menopausia lo más feliz posible". Estar prevenidas de cómo estas sustancias pueden empeorar los síntomas asociados a este período es clave para optar por las opciones más saludables desde antes incluso de entrar en ella: "Es superimportante el hecho de empezar ya. (...) Marca la diferencia en que la menopausia llegue más tarde y, una vez que llegue, tengan menos síntomas".


El consejo de Sandra Moñino: productos y hábitos ante la menopausia

Según aseguró la nutricionista en la charla con DIEZ MINUTOS, su experiencia profesional es sorprendente, ya que al explicar en consulta e, incluso, en sus directos de Instagram, que está utilizando sartenes de acero inoxidable, papel reciclado en lugar del que tiene blanqueantes o que lava la lechuga con bicarbonato y agua antes de consumirla, algunas seguidoras le espetan en comentarios: "Hay que ver! Contigo nos volvemos locas porque eres una exagerada!". Reacciones de este tipo solo denotan que esa desinformación respecto a los disruptores endocrinos es una realidad.

una mujer se aplica sus productos cosmeticos
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Pero es que son muchos los productos normalizados en nuestra vida diaria que pueden contenerlos y conviene revisar su composición. "Las cremas, los perfumes, los ambientadores que echamos en casa... Cuando veo vídeos de mujeres que son influencers del hogar, que van ordenando el sofá y luego le echan un perfume, yo me echo las manos a la cabeza porque digo: '¡Madre mía, cuánto tóxico en un momento!'". A propósito de esas fragancias, Moñino alerta de una costumbre de lo más normalizada y que, en el fondo, es negativa: "La gente que se echa perfume directamente al cuello, está afectando a su tiroides".

Pero, como dejaba entrever, no solo los productos industriales de limpieza, higiene o belleza pueden contener disruptores endocrinos (DE). Como recogen Perng et al. en el artículo 'Exposición a químicos disruptores endócrinos obesogénicos y obesidad en niños y jóvenes de origen latino o hispano en Estados Unidos y Latinoamérica: una perspectiva del curso de la vida' de la Revista Obesity Reviews (2021), "el avance industrial ha tenido un gran impacto en la ingesta de alimentos procesados, los cuales incluyen un alto contenido calórico, grasas y carbohidratos saturados; además, presentan exposición a DE nocivos que se utilizan para el procesamiento y envasado de dichos alimentos".

Por suerte, como expone Moñino, "cada vez salen muchísimos más estudios de esto y es un tema muy interesante. (...) La gente debería saber mucho más sobre esto". Quizá la labor divulgativa de profesionales como ella ayude a un porcentaje cada vez más alto de la población a reducir su exposición a los disruptores endocrinos y apostar por la salud a largo plazo, y las mujeres comiencen a notar su efecto positivo antes, incluso, de adentrarse en la menopausia.