En sus casi 300 capítulos, la telenovela de época que está triunfando en La 1 de RTVE, 'La Promesa', ya ha dejado marchar a varios de sus personajes clave, como fue Mauro (Antonio Velázquez), Leonor ( Alicia Bercán) o Jimena (Paula Losada). Sin embargo, ninguna de ellas ha sido tan cruel y definitiva como la que tuvo lugar en el capítulo de ayer: la de Feliciano (Marcos Orengo). Las tres primeras no fueron muertes, sino marchas (que pueden ser temporales o no), pero la del prometido de Teresa (Andrea del Río) ha sido un cruel fallecimiento, tras una cacería y una operación en manos de un médico negligente.

Por eso, los seguidores de la serie no han podido ocultar su gran indignación. "Feliciano no se merecía esto", "Si muere Feliciano dejo de ver la serie", "Qué guionistas tan malvados" han sido algunos de los muchos comentarios que se han podido leer en redes sociales. Algo parecido estuvo a punto de pasar con Salvador (Mario García), cuando casi lo matan en la guerra a la que tuvo que ir a servir, pero afortunadamente regresó sano y salvo (aunque muy desmejorado), para alegría de María Fernández (Sara Molina)

La muerte de Feliciano, lo más triste de 'La Promesa' hasta ahora

La muerte de Feliciano ha sido uno de los momentos más tristes de la serie y también para Marcos Orengo despedirse de ella y de todos sus compañeros. Llegó a la ficción cuando ya estaba empezada y al principio su personaje no fue muy bien recibido por el resto del servicio, debido a su relación con Petra, que empezó siendo su hermana pero finalmente se descubrió que era su madre.

Orengo ha vivido grandes momentos, como él mismo reconoce, y se ha volcado en esta interpretación, que llegaba poco después de haber participado en otra serie diaria, 'Servir y proteger' con otro personaje que estuvo también solo unos capítulos. Marcos ha llegado incluso a sufrir un accidente en 'La Promesa', que le ha obligado a llevar el brazo vendado en los últimos capítulos.

Marcos Orengo se despide con la mano rota, tras la escena donde golpea un árbol

Fue en una escena en la que Feliciano golpea un árbol con todas sus fuerzas al enterarse de que Petra es su madre, cuando el actor se rompió el brazo y tuvo que continuar grabando con este en cabestrillo. "Aquí queda la bonita cicatriz que me deja La Promesa. Le puse demasiado ímpetu que reventé aquel árbol con todas mis ganas", ha contado Marcos Orengo al recordar que tras cuatro tomas descubrió que se había roto la mano en el ensayo de la escena.

Feliciano ha sido para Orengo una aventura de siete meses intensa y bonita en la que ha aprendido mucho: "Meterse a una diaria es trabajar y currar todos los días, levantarse temprano, estar en un equipo con muchísima gente, trabajar en una rueda que va muy rápido a la que te tienes que acostumbrar muy rápido también. Con Feliciano he llorado por él, con él, he tenido muchísimas alegrías, ha sido muy bonito de hacer e interpretar", cuenta durante el programa especial de 'Si el servicio hablara' de RTVE.

Marcos se despide pidiendo a la audiencia "que echen mucho de menos a Feliciano, que se quede para siempre en sus corazones".