Después de descubrir que Çinar es el asesino de su padre en el capítulo 28 de Secretos de Familia, Ceylín observa en primera línea cómo el joven es llevado a comisaría, donde Pars y Eren le toman declaración: «Debes contarnos toda la verdad si no quieres meterte en más problemas». El chico detalla que entre él y Zafer que se produjo un forcejeo, pero nunca tuvo intención de matarle. «Me secuestró, yo intenté liberarme y el arma se disparó que él llevaba entre las manos se disparó», dice, dando por finalizado su angustioso relato. Ceylín e Ilgaz escuchan todo desde el otro lado del cristal.

    Tanto a Eren como a Pars se miran extrañados. Les sorprende que Çinar hable de un solo disparo, cuando en el cuerpo del pescador se encontraron dos orificios de bala. «Eso quiere decir que mi o hermano miente o que había una tercera persona en la escena del crimen que le propinó a Zafer el tiro final cuando Çinar cayó inconsciente», se aventura a decir Ilgaz a sus amigos. Por supuesto, el trío se pone a investigar, al mismo tiempo que tratan de averiguar quién fue la persona que le desveló a Ceylín donde encontrar a Çinar.

    Ceylín le hace elegir a Ilgaz entre ella o su familia

    La abogada por su parte, regresa a casa y conversa con Gül, Aylín y Parla en Secretos de Familia. A las tres les revela quién es el verdadero asesino de Zafer: «Lo teníamos más cerca de lo que pensábamos. Lo siento mucho». Gül es quien peor se toma lo sucedido. Incluso, acusa a Ilgaz de traidor por no haber contado nada en el momento en el que se enteró de todo lo sucedido: «No ha sido sincero con nosotras y no quiero verlo de nuevo por esta casa».

    Cuando cae la noche, Ceylín lleva a Ilgaz hasta la casa que compró para los dos y le hace elegir entre ella o su familia: «Es hora de que digas de parte de quien estás». De repente, en un flashback hacia el futuro, vemos a Ceylín, seis meses después, saliendo de un coche, con un cuchillo ensangrentado entre las manos. Se refugia en su despacho, mientras Eren aporrea la puerta para que le abra: «No te lo digo más veces, déjame entrar, por favor».