El estado en el que se encuentra Vural tras descubrir las imágenes de su esposa besándose con Kenan hace que Hazal vuelva a tener verdadero miedo hacia él. La joven se siente más insegura que nunca a su lado y teme que le haga daño a ella o a su amado. Además, Hazal empieza a reconocer a su propio padre y todo lo que este ha sufrido y hecho por ella. Así pues, se produce un acercamiento entre esta y Aziz.

    Pasados los días, Vural no mejore y su comportamiento, desquiciado y colérico, tiene en jaque a toda la familia. A su vez, Kenan le devuelve a Hazal la perla negra que regaló cuando eran novios y que siempre sido un símbolo de su amor. Este es un gesto de derrota por parte del marinero que Hazal se resiste a parar.

    Tras la boda, Kenan se instala en la casa de Irmak

    Al caer la noche, Vural, con al idea de provocar sufrimiento en su esposa, le hace elegir a Hazal entre la vida de Kenan o Aziz, su amado eterno o el padre que ahora acaba de encontrar. Paralelamente, se ha desatado una pasión tan impredecible como descontrolada y peligrosa. La mañana de después, llega el día de la boda entre Irmak y Kenan.

    Por otra parte, Aziz empieza a tener muchas cosas en contra y todo parece indicar que su estancia en prisión podría no ser temporal. Por otra parte, tras la boda, Kenan se instala en la casa de Irmak, lo que da a lugar a situaciones incómodas entre el propio matrimonio y, también, con la familia de la flamante novia