Arturo Pérez-Reverte pasará a la historia por sus más de 20 años como reportero de guerra y por escribir algunas de las mejores novelas españolas en la historia reciente, ya sea a través de novelas negras como 'El problema final', que este año será adaptada a serie por Netflix, o un género que domina como el de las aventuras con su famoso 'Alatriste'. Cuando habla de espadas, barcos, códigos de honor, viejos héroes y literatura, pocos saben más que él. Por eso, nadie mejor que él para recomendar una novela sobre piratas, lo hizo en su última entrevista en el podcast de Jordi Wilde, donde también eligió la mejor novela de la historia. "La mejor novela de piratas que leí en mi vida".
El escritor ha recomendado en otras ocasiones las dos novelas sobre memoria histórica que considera imprescindibles en 2026, o esta desconocida novela negra de 384 páginas o la novela histórica que todo el mundo tendría que leer, pero esta vez, el propio Pérez-Reverte escribe el prólogo en la nueva edición de Zenda-Edhasa. Allí explica que 'El capitán Blood' fue uno de esos libros que marcan para siempre: "Lo leí justo siendo un niño, quizá con ocho o nueve años, antes incluso de 'La isla del tesoro', 'Un capitán de quince años', 'Jerry de las islas' o 'La isla de Coral'". En el prólogo del libro señala que fue una lectura que le enseñó algo decisivo sobre la injusticia y la dignidad.
"La creación de su propia hermandad de piratas ya no era simple aventura: era una respuesta moral a un mundo injusto y perverso". Y recuerda la importancia que tuvo para él aquel descubrimiento: "'El capitán Blood' formó parte de mi educación intelectual y moral. En él descubrí a tiempo qué era la injusticia, y también por qué, a veces, hacerse pirata bajo cualquiera de sus formas no es un delito, sino una forma de dignidad". Esa lectura infantil quedó además unida al cine. Pérez-Reverte recuerda que las imágenes de la película se mezclaron con las páginas leídas "hasta fundirse en un mismo recuerdo". Para un niño lector, escribe, aquello era "tocar la gloria" y "embriagarse de felicidad".
Arturo Pérez-Reverte y la novela de piratas que marcó su infancia
El libro es 'El capitán Blood', de Rafael Sabatini, y acaba de volver a las librerías en una edición de Zenda-Edhasa con prólogo del propio Arturo Pérez-Reverte, traducción de Guillermo de Boladeres e ilustraciones de Vanesa Andrés. Son 480 páginas de aventura clásica, pero de esa aventura que no se queda en el simple entretenimiento.
El protagonista es Peter Blood, un médico irlandés que vive en Inglaterra e intenta mantenerse lejos de las turbulencias políticas. Ha sido soldado y navegante, pero cuando lo conocemos está instalado en una vida tranquila. Todo cambia cuando atiende a un hombre herido relacionado con la rebelión de Monmouth contra el rey Jacobo II. Blood no conspira, no empuña un arma y no participa en la rebelión. Hace lo que debe hacer un médico: curar a un herido. Pero en tiempos de persecución política, incluso un acto de humanidad puede convertirse en delito. Blood es acusado de traición, juzgado y condenado. Su destino no será la prisión, sino algo aún más brutal: es enviado a Barbados y vendido como esclavo en una plantación. Ese arranque es una de las razones por las que la novela engancha tan bien. El lector entiende desde el principio que Peter Blood es un hombre al que le han arrebatado la libertad.
En Barbados aparece uno de los grandes villanos de la historia: el coronel Bishop, propietario de plantaciones y símbolo de un poder colonial violento, soberbio y profundamente injusto. Blood queda a merced de ese mundo, pero no se resigna. Su inteligencia, su sangre fría y su experiencia anterior empiezan a marcar la diferencia. Cuando un ataque español abre una posibilidad de fuga, él y otros condenados se hacen con un barco y escapan. A partir de ese momento nace la leyenda del capitán Blood.
Por qué esta novela de 480 páginas sigue funcionando un siglo después
Lo más interesante es que Sabatini no convierte a su protagonista en un pirata salvaje. Peter Blood es, ante todo, un hombre de principios obligado a vivir fuera de la ley. Ahí está la gran paradoja de la novela: el proscrito se comporta muchas veces con más honor que los jueces, nobles, gobernadores y militares que lo condenaron. Blood saquea, combate y engaña cuando debe hacerlo, pero conserva una brújula moral que lo distingue de los simples oportunistas.
La aventura se desplaza entonces al Caribe del siglo XVII, un escenario perfecto para la novela de piratas. Islas, puertos, plantaciones, bucaneros, corsarios, gobernadores corruptos y potencias europeas disputándose territorios y riquezas. Sabatini entiende que la piratería no era solo una suma de abordajes y tesoros, sino una zona gris entre crimen, guerra y política. Los mismos poderes que persiguen a los piratas pueden utilizarlos cuando les conviene.
El barco de Blood recibe el nombre de Arabella. Sobrina del coronel Bishop, es el gran vínculo sentimental del protagonista. Arabella representa para Blood una posibilidad de regresar a una vida digna, pero también el recuerdo constante de todo lo que ha perdido. Entre ellos hay atracción, malentendidos, orgullo y distancia social. Sabatini maneja esa tensión con el tono clásico de la novela de aventuras.
Peter Blood es un personaje magnífico porque reúne muchas cualidades que hoy se echan de menos en algunas novelas de acción. Sus mejores victorias no llegan solo por la espada o el cañón, sino por la estrategia. Blood lee mejor que sus enemigos la política, las debilidades humanas y el momento exacto en el que una situación puede darse la vuelta.
Rafael Sabatini nació en Italia en 1875, hijo de un padre italiano y una madre inglesa, y creció en un ambiente cosmopolita. Aunque vivió entre varios idiomas, eligió escribir en inglés. Fue un autor prolífico y muy popular, pero su gran consagración llegó con 'Scaramouche' en 1921 y, un año después, con 'El capitán Blood'. La figura de Peter Blood tiene además raíces históricas. Sabatini se inspiró parcialmente en casos reales de hombres condenados tras la rebelión de Monmouth y enviados a las colonias. También tomó elementos del mundo de los bucaneros del Caribe y de personajes como Henry Morgan.
Del libro al cine: el clásico que también conquistó a Errol Flynn
El libro fue tan influyente que acabó llegando al cine. La adaptación más famosa es la película de 1935 dirigida por Michael Curtiz y protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland. Para muchos espectadores, aquella película fijó la imagen del pirata elegante, audaz y romántico. Pero la novela tiene una riqueza que merece ser recuperada por sí misma.
'El capitán Blood' puede gustar a quienes crecieron con 'La isla del tesoro', a quienes disfrutan con Alejandro Dumas, a quienes buscan historias de mar y a quienes echan de menos protagonistas con código propio. También puede ser una puerta de entrada perfecta para lectores que no suelen acercarse a los clásicos porque temen encontrarlos pesados o lejanos. Esta novela no lo es. Tiene más de cien años, pero conserva una energía narrativa sorprendente. No es solo una novela de piratas. Es la historia de un hombre al que el poder condena injustamente y que decide no dejarse destruir. Es una aventura sobre la libertad, el honor, la inteligencia y la posibilidad de seguir siendo uno mismo incluso cuando el mundo te obliga a llevar otro nombre.
La edición actual permite recuperar un clásico que nunca debería haber dejado de circular entre lectores de aventuras. Y el aval de Pérez-Reverte ayuda a situarlo como una novela plenamente disfrutable, vibrante y muy bien escrita. Si alguien busca un libro de piratas con barcos, traiciones, romance, duelos, huidas y un protagonista inolvidable, aquí tiene una apuesta segura.


















