Aunque no rechazo un buen thriller, si tengo que elegir un género que realmente me apasione, ese es, sin duda, la novela histórica. Me he perdido entre las páginas de las propuestas de Julia Navarro, he sentido auténticos flechazos por los personajes de María Dueñas, he descubierto episodios históricos apasionantes gracias a Paloma Sánchez Garnica y hasta he puesto a prueba mi soltura como lectora a través de las propuestas de Matilde Asensi. Tal es mi afición que, si alguna de estas autoras tiene una recomendación, no dudo en darle una oportunidad, como hice con esta novela corta que sugería Dueñas o esta ficción sobre arte expoliado por los nazis que descubrí gracias a Navarro.

Con este bagaje a la espalda, encontrar novelas que estén a la altura de estos grandes nombres se hace difícil, pero en esta ocasión me ha maravillado darme cuenta de que todavía puedo adentrarme en la escritura de otros escritores y escritoras que logran engancharme del mismo modo que mis favoritas, pero con tramas completamente nuevas, y eso es, precisamente, lo que he encontrado en la novela que acabo de devorar. Tiene 496 páginas de pura intriga localizada en la Barcelona de 1941, cuando los primeros años del franquismo coincidían con la presencia de nazis en la Ciudad Condal, un contexto de tensión, secretos y espionaje en que hasta la persona menos probable puede verse sumergida en un destino que no esperaba.

marta platel, autora de 'el baile de las criadas'
Alberto R. Roldán

La novela histórica ganadora del premio Fernando Lara de novela 2026 que me ha enganchado

Tras adentrarme en este libro, no he podido evitar recomendárselo a todo mi entorno, y es que hacía tiempo que buscaba algún nuevo autor que me sorprendiese con una novela histórica realmente interesante y adictiva. La artífice de mi entusiasmo es Marta Platel, una periodista y escritora catalana que debutó con 'El último vuelo de la abeja reina'. Ahora, para su segunda novela, ha decidido emplear toda su investigación sobre un emblemático local de la ciudad natal para invitarnos a descubrir una historia de misterio y romance en uno de los períodos más convulsos de la historia reciente de nuestro país: las consecuencias de la Guerra Civil, coincidentes con el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de 'El baile de las criadas', el libro que se ha proclamado ganador del Premio Fernando Lara de novela 2026 tras conquistar al jurado formado por Ana María Ruiz-Tagle, Clara Sánchez, Nativel Preciado, Pere Gimferrer y Emili Rosales, que ha actuado como secretario con voto.

Planeta El baile de las criadas: Premio de Novela Fernando Lara 2026 (Autores Españoles e Iberoamericanos)

El baile de las criadas: Premio de Novela Fernando Lara 2026 (Autores Españoles e Iberoamericanos)

Planeta El baile de las criadas: Premio de Novela Fernando Lara 2026 (Autores Españoles e Iberoamericanos)

Crédito: Editorial Planeta

La historia está muy cuidada, y nos invita a adentrarnos en España, justo en los primeros años de la posguerra, cuando el franquismo se asentaba mientras el conflicto europeo se activaba y la aparente neutralidad de nuestro país, en la práctica, no lo era tanto. Así llegamos a esa Barcelona de 1941, en la que los nazis paseaban por sus calles, que sirve de contexto para la historia de Melisa Arranz, una joven de origen humilde que entra a servir en casa de los Llebrera, en un intento por subsistir dignamente.

Pero una tarde, un aparentemente inocente baile lo cambia todo. Tal como la Editorial Planeta ha compartido, Marta Platel inicia esta trama cuando descubre que el mítico Salón Cibeles, un local de la calle Còrsega de Barcelona que en 2009 acabó convertido en un bloque de pisos y un centro de salud, durante los años 40 fue conocido como 'El baile de las criadas', dado que allí acudían para divertirse las mujeres del servicio de aristócratas y burgueses de la época. Por eso, empleando esa localización real, sitúa a Melisa ahí, donde conoce a un apuesto hombre que supone una revolución en su vida. Pronto averigua que, tras esa apariencia atractiva, se esconde una ristra de secretos que dan paso a un nuevo destino en que la pasión, la mentira y el peligro conviven de forma natural para una criada, el perfil menos sospechoso para operar en la clandestinidad.

En la presentación, Paloma Sánchez Garnica, experta en este género, destacaba la labor de Platel para crear "un viaje visual y atmosférico inolvidable". Y es que, efectivamente, una apasionada de la novela histórica como yo encuentra un retrato de la época que permite ahondar en esa fuerte presencia nazi, un tanto desconocida para muchos, en la Ciudad Condal. Pero es que, además, 'El baile de las criadas' se ha erigido como uno de los libros más vendidos en librerías y plataformas de compra online, por lo que somos muchos lectores quienes hemos encontrado el encanto en esta trama de espionaje y romance a principios del siglo XX en la que su protagonista y su ambientación son sus principales valores.

Por qué 'El baile de las criadas' es la novela histórica perfecta para fans de Julia Navarro

Quienes hayan leído 'Dime quién soy', 'El tiempo entre costuras' o 'Victoria' han podido encontrar en ellos historias de mujeres que acaban inmersas en situaciones realmente peligrosas que no buscaron, pero que, bien por principios o bien por supervivencia, acaban siendo cruciales, no solo en sus vidas, sino también en el devenir de la historia más relevante del siglo XX. Todas ellas se nos presentaban como protagonistas obligadas a pasar penurias y sufrimientos casi inimaginables, cuyo periplo personal es cruel, pero eso las curte aún más para convertirlas en las líderes valientes, obstinadas y con un profundo convencimiento en favor de la libertad.

En esa línea, 'El baile de las criadas' nos invita a descubrir a una nueva heroína de ficción, Melisa Arranz, cuya contribución en labores de inteligencia la equipara a esas Amelia Garayoa, Sira Quiroga y Victoria Kiesler que protagonizaban, respectivamente, las citadas novelas. Por eso me ha alegrado tanto descubrir en la segunda novela de Marta Platel este perfil que no es tan común en el género, pero que poco a poco nos regala más mujeres profundamente humanas que dejan su huella en la historia, al menos en la ficción, como tantas sí hicieron en la vida real.

Pero no solo eso, y es que escoger que su rol social sea el de una criada pone en primera línea la realidad de un sector de la población claramente desfavorecido en la posguerra, pero también muy olvidado a lo largo de la historia. Este aspecto también fue destacado por Paloma Sánchez Garnica, que avanzaba: "Consigue que sintamos el pulso, las renuncias y la dignidad de dos mundos opuestos: el de arriba, de los señores, y el de abajo, de las criadas, que convivían bajo el mismo techo". Así, Marta Platel nos permite distinguir de forma muy descriptiva no solo esa Barcelona que albergó prácticamente una colonia nazi, sino también cómo era el contexto de esas mujeres que aguantaban condiciones laborales abusivas y un trato casi inhumano, sintiéndose afortunadas incluso por conseguir techo y comida en esa posguerra del hambre, la necesidad y la represión.