- Las mejores 45 películas de comedia españolas de Amazon Prime Video
- Las 60 mejores películas españolas de la historia
- Los 55 actores más guapos de España (y, además, con talento)
Millán Salcedo, que hace unas semanas vivió un incómodo momento con Sonsoles Ónega en pleno directo, está de vuelta sobre los escenarios con el espectáculo 'Preguntamelón', en el que además de sacar su lado más íntimo, con el humor que le caracteriza, ha podido comprobar que su público fiel sigue estando ahí. O seguimos, porque soy una de tantas que siempre se ha rendido ante este cómico singular que forma parte de la historia del entretenimiento de nuestro país, y que he podido comprobar cómo en las distancias cortas, sigue siendo él.
Millán Salcedo: "Tuve que dejar de trabajar cuando me dio el ataque de epilepsia"
Millán Salcedo se ha tomado su regreso a los escenarios como una autoexigencia. "Es un medicamento. Y ha sido muy saludable el volver a hacer aquello que solía hacer y que tuve que dejarlo, cuando me dio el ataque de epilepsia. Me cuesta pronunciar la R, la he perdido, lo digo por si alguien quiere regalármela. Me cortaron la parte delantera de la lengua, y no quiero hacer el chiste fácil, pero no llego a donde solía llegar. He perdido algunos de mis soniditos famosos e incluso el falsete. Eso me alejó un poco, y además se juntó la pandemia", explica. Por suerte él tiene su propio vocabulario, palabras asimiladas por todos, pero matiza: "Eso fue también con Josema, no podemos quitarlo de la ecuación ni es mi intención, aunque me hayan acusado de meterme con él. Lo nuestro se acabó, como cantaba la Jurado, porque se rompió el amor, lo digo con naturalidad".
Millán Salcedo: "Mi infancia no fue divertida, me metieron en un internado de curas"
En el espectáculo, Millán Salcedo habla incluso de su infancia y me explica: "No fue nada divertida. Si contará todo lo que pasé, a la gente le haría llorar. Me metieron en un internado de curas salesianos, en la Ciudad Real profunda de los años sesenta, pero lo cuento en plan positivo, porque gracias a que allí había un coro, y yo tenía la voz blanca, empiezo a tener contacto con el mundo de la música, y todo empieza ahí. No hay mal que por bien no venga”. Sobre qué le llevó a contar anécdotas en 'Digamelón', confiesa cómo surgió: “Me invitaron a un festival de cine en Tenerife, donde proyectaban nuestra película “El robobo de la jojoya”. Al final me tenían que hacer una breve entrevista, que acabó durando hora y media, con la gente partiéndose la caja, y pensé… ¡Esto lo tengo que rentabilizar! Y además sin tener que aprenderme texto, porque confieso que yo ya no retenía. Bueno, líquidos sí, texto no", asegura.
"Y en los míticos sketches de Martes y Trece, ¿había guión o improvisación?", pregunto. "Teníamos una base y todo dependía del momento en el que estuviéramos. Los números más conocidos tuvieron mucha improvisación, porque nos queríamos y nos hacíamos gracia mutuamente. Cada uno salía con una parida que reforzaba al otro. El número de Encarna, por ejemplo, yo no sabía que Josema iba a llamar desde Móstoles ni que iba a decir lo de las empanadillas", explica.
Millán Salcedo: "Aguantarme es complicado porque estoy zumbado"
Millán Salcedo, que también tuvo un enfrentamiento con Juan del Val, confiesa que se lleva bien consigo mismo: "Me llevo bien, pero aguantarme a mí es complicado, porque estoy zumbado. Me defino como un Aries lunático que vive en un ático y es muy raro el día en que no suelte una lagrimita, porque soy un tío muy sensible y es una putada en una época como esta”. Millán ya no se calla nada: “¿Pero cuando me he callado yo? ¡Jamás! 'Martes y Trece' fuimos los primeros que imitamos a los Reyes Eméritos, aunque no como nos hubiera gustado, eran tiempos de censura”. De las generaciones de humoristas posteriores a él, le encantan "Dani Rovira y Leo Harlem me apasiona". Sobre cómo lleva la popularidad, confiesa que “hubo un momento que me agobió y me tuvieron que ingresar en una clínica de Marbella por exceso de estrés. Salí bien, pero el psiquiatra me dijo que debía de aprender a convivir con ello. Hay gente que se acerca a mí y les aflora una sonrisa. Otros te dan un abrazo o te piden una foto. Y lo llevo bien porque sigo disfrutando y teniendo curiosidad, y fíjate que de pequeño en clase de religión me castigaban porque preguntaba demasiado, hasta quién era el Espíritu Santo".
Millán Salcedo: "Madonna fue muy borde, pero le puse las bragas encima y surgió la chispa"
No puedo pasar por alto preguntarle por el gran enfado de Encarna Sánchez tras el mítico sketch de 'Martes y Trece': "Hay que matizar que no fue por la empanadilla, que eso le encantó. Fue cuando la pusimos con la Pantoja, porque ella no llevaba bien lo suyo y me parece respetable. Si ves el sketch no hay malicia, pero no éramos conscientes del poder mediático que teníamos con sólo sugerirlo". También se le han caído ídolos: "En esta profesión te llevas decepciones. Me pasó con Camilo Sesto, cuando me presenté a las pruebas de Jesucristo Superstar. Y Madonna, antes de que la entrevistásemos fue muy borde, pero de pronto le puse las bragas encima y surgió la chispa, y se convirtió en un ser humano bellísimo". ¿Hay líneas rojas en el humor de Millán Salcedo? “Supongo que sí, y como voy a cumplir 70, no me merece la pena meterme en líos. Intento ser bueno, pero calladito no me voy a quedar", dice.
Agradecimientos: Restaurante Barra Alta. C/ Lagasca, 19. Madrid.
La foto favorita de Millán Salcedo
"Está hecha de un modo improvisado. Vi la hoja en suelo y me sugirió un bocamen a lo Carmen de Mairena. Además, soy muy fan del Retiro, un lugar para improvisar e imaginar", cuenta Millán Salcedo de la imagen.

















