El otro día estaba resfriado. Muy resfriado. Y quedé con una amiga, Ariane, porque no podíamos aplazar más ese encuentro, pero aún estaba constipado. Ella fue clara: “Es que no me comes fruta”. Y tiene razón. Debería comer mucha más fruta, pero conforme se acerca el verano y mayor es la variedad de frutas, siempre se me acaban poniendo malas y, como no es precisamente barata, opto por no comprarla.

He estado buscando distintas soluciones para no perderme las múltiples propiedades con las que la fruta cuenta. Meterla en la nevera la mantiene fresca más tiempo, pero acaba siendo una versión triste de lo que debería ser: una fresa que no sabe a nada, un melocotón con textura de cartón húmedo o un plátano que pasa de verde a marrón en lo que tardas en darte cuenta de que sigue ahí.

Este frutero de Carrefour me ha conquistado

Fabricado en acero con revestimiento en polvo, ofrece una estructura resistente y duradera que soporta el uso diario sin deteriorarse fácilmente. Olvídate de la corrosión y el desgaste porque este material no solo ayuda a prolongar en el tiempo el frutero, sino que también facilita la limpieza, algo clave para quienes intentamos mantener la cocina limpia y ordenada sin invertir más tiempo del estrictamente necesario.

frutero
Carrefour

Además, una cosa que me gusta especialmente del revestimiento en polvo es que no solo sirve para proteger el frutero, sino que en realidad ofrece una estética moderna y limpia. Así encaja fácilmente con cualquier estilo de cocina, desde esas más minimalistas y contemporáneas de líneas clásicas hasta espacios más cálidos y rústicos donde predominan madera y piedra.

Frutero metálico de dos niveles

Frutero metálico de dos niveles

Su diseño de dos niveles puede parecer una tontería, pero existe una utilidad que puede llegar a explicar incluso la ciencia. No hace falta ponerse bata blanca para entender que, si una planta deja la fruta más verde y otra en la más madura, no corres el riesgo de que la que traías más fresca del supermercado se acabe contaminando y pudriendo con la más pocha. Además, así no se aplastan entre sí y ayudas a mantenerlas en mejor estado durante más tiempo.

Más allá de desperdiciar el menor número de comida posible, otro punto destacado es su asa redonda, que facilita el transporte. Esto permite mover el frutero con comodidad de un lugar a otro, ya sea para limpiar la encimera, servir fruta en la mesa o apartarlo para poder limpiar la cocina sin problema. Además, su estructura abierta favorece la ventilación de la fruta, ayudando a conservarla fresca por más tiempo en comparación con recipientes cerrados. Así, claro que como fruta.