Creo que recordar es mi pasatiempo favorito. Recordar mi infancia, recordar mi pueblo, recordar a mi gente, recordar las fiestas que me hacen feliz y recordar las tradiciones que me gustaría que siguiesen vivas gracias a mí.

Y una de esas tradiciones son los ‘bolillos’. Una técnica que ya está considerada bien de interés cultural en Galicia, donde más tradición se guarda (aunque he de decir que yo soy de Extremadura y conozco a muchas mujeres que siguen practicándola).

Creo que, en pleno 2026, sigue sin haber una forma más bonita y profesional de conseguir una buena puntilla o un buen encaje, que con los bolillos. Aunque soy consciente de que ponerse a hacer bolillos es un trabajo tan minucioso y trabajoso que ya son pocas personas las que siguen haciéndolo (por eso me encantaría aprender).

No obstante, esa minuciosidad que implican los bolillos parece estar de moda en 2026 porque ha vuelto todo lo que hacían nuestras abuelas. Incluidas las técnicas de tejer que ellas empleaban (ganchillo, punto de cruz, bordado, …). Y, como para muestra un botón, este mantel que ha lanzado Mango Home como aparte de su nueva colección, confirma, precisamente, que los bolillos están más vivos que nunca (aunque no se haya empleado esta técnica en su elaboración).

mantel lino mango home
Mango Home

El mantel de Mango inspirado en la morriña gallega

Esa añoranza de la técnica de los bolillos que se estila en el municipio de Camariñas (entre otros), en Galicia, sirve de inspiración para la puntilla con la que termina este mantel de lino perfecto para el verano.

Mantel lino jacquard floral puntilla 6 a 8 comensales

Mantel lino jacquard floral puntilla 6 a 8 comensales

De él puedo destacar muchísimas cosas especiales: su diseño barcelonés, su fabricación lituana, su lino de alta calidad en color blanco roto y con un trocado floral de lo más fino y elegante y, por supuesto, su ribete, que creo que es la parte más especial.

puntilla algodon mango home
Mango Home

Termina con una puntilla en color blanco impoluto y de unos 2-3 cm de ancho que es la que parece sacada directamente de cualquier pueblo gallego. El resultado es prácticamente el mismo que si estuviera hecho con bolillos y, aunque soy consciente de que no es el caso, es igual de delicada y elegante.

Digo lo de delicada, no solo por la elegancia que desprende, sino porque también hay que tener muchísimo cuidado en cómo se trata y se lava el mantel, porque podría engancharse y estropearse.

puntilla mango home
Mango Home

A mí, al menos, me recuerda muchísimo a los manteles bordados que tenía mi abuela y que todavía conservo yo. Manteles de esos que pasan de generación en generación. Así que, el desembolso que hay que hacer para hacerse con él merece totalmente la pena si tenemos en cuenta que su calidad es excepcional y que parece hecho a mano, literalmente.