Las bases de maquillaje son el lienzo sobre el que se aplica el color. Para que el resultado sea el esperado, la piel tiene que estar perfecta. Pero, ¿cómo podemos conseguirlo? Aunque parece una tarea sencilla, no es así. En su elección influyen numerosos factores a tener en cuenta (tipo de piel, tono, texturas,...) para que puedas obtener el resultado que deseas: el 'make up' perfecto. No te preocupes porque a continuación, Sandra Burgos, directora de Formación de Clinique España, nos da las claves esenciales para acertar con la base. Sus consejos y explicaciones al respecto serán muy útiles. ¡Toma nota!
1.La base se prueba en la mandíbula
Para dar con tu tono ideal, el mejor lugar para probarlo es la línea de la mandíbula. "Lo ideal sería hacer tres finas líneas con los tres tonos más parecidos al tuyo natural, con una separación suficiente entre ellas para que no se mezclen y permitan ver las diferencias. Y escoger el que más se parezca a tu piel", explica Sandra Burgos.
2. Las texturas
Nos centramos principalemente en tres tipos:
Las líquidas (fluidos). Adecuadas a todos los tipos de piel, pero están especialmente indicadas para las zonas más secas.
En polvo. Son ideales para pieles grasas, ya que absorben los brillos y son perfectas para retoques.
En crema. Especialmente pensadas para las pieles mixtas y secas, ya que no se introducirán en los pliegues y se puede regular la cobertura que se desee.
3. Bases distintas para verano y para invierno
¿Pensabas que te servía la misma para todo el año? Estás muy equivocada. Cada época necesita su propia base. En función de esto, Sandra Burgos, diferencia: "En verano preferimos texturas más ligeras, muy hidratantes con efecto 'piel desnuda', un toque bronceado y acabado luminoso. En invierno, en cambio, se busca mayor cobertura y mayor corrección porque como no hace calor, el maquillaje permanece intacto más tiempo".
4. Cada edad tiene su base
En este sentido, Burgos reconoce que "es más importante satisfacer la necesidad o el gusto de cada persona que la edad en sí misma". No obstante, lo cierto es que las texturas cremosas y muy hidratantes, que no se introducen en las líneas de expresión o las arrugas, y no se cuartean, suelen asociarse a las pieles más maduras. Las jóvenes suelen ser más grasas, por lo que a esta edad resultan más adecuadas las texturas en polvo que proporcionan un acabado mate.
Elige tu base ideal
Con corrector
Emulsión cremosa con alta cobertura, protector solar y corrector para camuflar ojeras e imperfecciones. 2 en 1.
Skin Caviar Concealer Foundation SPF15, La Prairie (171 €).
Con tratamiento
Reafirma la piel y afina poros, actúa como un sérum, con protección solar y acabado semi-mate.
No Foundation Foundation Serum, Perricone (59 €).
Hidratante
Aporta una hidratación y cobertura duraderas durante todo el día y controla el exceso de grasa. Con SPF30.
Studio Waterweight SPF 30 Foundation, Mac (35 €).
En polvera
En formato cushion, el producto se libera al presionar la esponjita. Ideal para llevar en el bolso y darse retoques.
Touche Éclat Le Cushion, edición año nuevo chino, Yves Saint Lauren (desde 40,80 €).
Fluídas
Tienen como ventaja que no es necesario emplear grandes cantidades de producto. Con poca cantidad cubren todo el rostro porque son muy fáciles
de difuminar.
Mejora los signos de la edad, hidrata y tiene máxima duración, Even Better Refresh, Clinique (41 €).
Efecto segunda piel, Teint Idole Ultra Wear Nude, Lancôme (42 €).
Matificante, Second Skin, Comodynes (11,25 €).
Acabado radiante, Sheer Glow Foundation, Nars (43 €).
Extra mate, Face Fabric, Armani (48 €).
Cobertura media, Miracle Foundation, Rituals (20,50 €).
Naturalidad y eficacia, L'Essentiel, Guerlain (56,90 €)
















