Hay productos que con solo verlos te llevan a otra época y la laca Nelly es uno de ellos. El mítico bote azul, que nació a principios de los 70, ha estado presente en mi vida desde que tengo uso de razón. Mi abuela, que presumida era un rato, podía olvidarse de las llaves (y venir a mi casa a buscar las de repuesto), pero nunca, jamás, se le pasaba salir de casa sin dar ese último toque de laca a su peinado. Ese cardado que no se movía en toda la semana y que desafiaba a la gravedad, tenía en este spray a su mejor aliado. La laca Nelly también estuvo presente el día de la boda de mi madre y hay pruebas que lo demuestran, como la foto en la que está la peluquera haciéndole el semirrecogido que llevó ese día y aparece el bote azul de fondo en la cómoda. Y también en los peinados que llevó en los años ochenta, como ese tupé hacia un lado que se mantenía fijo y bien alto durante horas. Un peinado que luego copiamos las adolescentes de los noventa. Yo la primera que, con mis amigas, tenía una competición por ver quién salía de casa con el flequillo más alto y conseguía mantenerlo todo el día.

50 años después de su lanzamiento y, a pesar de los nuevos productos capilares que aparecen cada día, la laca Nelly sigue estando presente en muchas casas. Quizá no la usamos tanto como nuestras madres o abuelas, pero sí de vez para dar forma a un peinado, intentar mantenerlo o pulir esa coleta en la que los pelitos nuevos se vuelven algo rebeldes.

hair spray
microgen//Getty Images

La laca del bote azul de nuestras abuelas: peinados perfectos por menos de 3 euros

La laca Nelly llegó al mercado español en el momento perfecto: cuando los peinados con volumen y los cardados eran lo más. El poder contar con un producto que fijase bien durante horas; que se pudiese usar en casa, y no solo en peluquerías; sin más complicaciones que pulverizar el spray sobre el pelo; y cuyo precio asequible lo convertía en un imprescindible para muchas mujeres.

Nelly Laca fijación fuerte

Laca fijación fuerte
Crédito: Druni

Su popularidad sigue viva hoy en día y su precio bajo también; menos de 3 euros cuesta el bote de 400 ml en la cadena de perfumerías Druni. Y en su caso, el bote azul es casi tan importante como la fórmula. Su diseño se ha mantenido prácticamente intacto durante décadas, siendo fácilmente reconocible en cualquier estantería.

Cómo aplicar la laca en el pelo para fijar el peinado sin estropearlo

Cada mujer tiene sus trucos a la hora de aplicar la laca. Mi abuela, que iba a la peluquería una vez a la semana, también tenía los suyos. Unos 'tips' que había aprendido viendo trabajar a su peluquera de confianza y que me explicaba a mí cuando estaba con ella mientras se ponía la laca. "Es fundamental agitar bien el envase antes de aplicarla, que muchas personas se olvidan y los componentes no se mezclan bien y adiós al peinado", era su recomendación estrella.

También había tomado nota de la distancia a la que la peluquera le aplicaba la laca. "Unos 30 centímetros", me decía. Y añadía su explicación: si se hace demasiado cerca, la laca se concentra en un solo lugar, no se distribuye por todo el pelo de forma uniforme y entonces el pelo acaba mojado y luego acartonado.

No solo se fijaba en cómo le ponía la laca a ella, también en otras mujeres que estaban en la peluquería con otros peinados. "Para dar volumen tipo cardado, como el que yo llevo, hay que aplicar la laca justo donde se ha trabajado la raíz", me comentaba. Sin embargo, para controlar los pelitos que se salen de los recogidos, como las coletas que yo llevaba, lo mejor era, mientras me ponía un poco en la coleta para controlar los cabellos pequeños, aplicar la laca directamente de frente sobre esos pelitos que estaban creciendo para mantenerlos en su sitio. Y si la peluquera había hecho unas ondas, ponía la laca desde "muy lejos" para evitar mojar el pelo, especialmente si usaba tenacillas, ya que la humedad de la laca podría deshacer la forma que acabas de crear.

Unos trucos que, a día de hoy, 30 años después, sigo recordando cada vez que uso la laca Nelly. Además, he aprendido otros, como el de usar el secador para conseguir una fijación más rápida, los diferentes tipos de fijación que hay dependiendo del resultado que queramos, desde la más suave hasta la que no se mueve ni un pelo por mucho viento que haga. Y que existe un truco para saber este nivel de fijación: ponerse un poco en la palma de la mano, esperar a que se seque e ir cerrando la mano poco a poco; cuanto más cueste, más fijación.