Cómo reconocer la piel asfíctica (o asfixiada) y cómo cuidarla

Poros abiertos, comedones, piel rugosa... si tu piel tiene estos síntomas puede que esté 'asfixiada'. Sigue los sencillos consejos de Cuca Miquel, coach experta en belleza, y soluciona el problema.

piel asfíctica qué es y cómo tratarla
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    Cuando piensas en los tipos de piel seguro que crees que hay piel normal, seca y mixta. Sin embargo, para mí, esa clasificación es errónea. Aunque profesionales de la belleza, personas que venden cosméticos y medios de comunicación nos hayan inundado con esa creencia, en realidad existen tres tipos de piel y la diferencia entre una y otra se encuentra en la emulsión epicutánea o manto hidrolipídico, según sea más lipídico o hídrico. La piel es: normal, grasa o seca.

    Como Experta y Máster universitaria en piel puedo asegurarte que la piel mixta no existe ya que no se puede tener la piel grasa o seca a la vez al igual que no puedes ser morena y rubia al mismo tiempo de forma natural. Ahora bien, dentro de la piel seca o grasa tenemos variantes como deshidratada, sensible y asfíctica. Enseñarte a diferenciarlas y cuidarlas es de lo que voy a hablarte en este post de mi consultorio de belleza, centrándome en la piel asfíctica, también conocida como asfixiada.

    qué es la piel asfíctica y cómo tratarla
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    ¿Qué es la piel asfíctica o asfixiada?

    Es una piel que sufre porque le falta oxígeno, le falta equilibrio entre grasa y agua, prevaleciendo la grasa frente al agua. Por eso es una piel que puede estar seca en las mejillas y grasa en la frente y pómulos. Se caracteriza por su textura rugosa y áspera y es una piel que tiene tendencia a que se formen millium, comedones, suele tener el poro dilatado y granos en la parte baja de la mejilla.

    La piel normal o grasa puede convertirse en asfíctica por la contaminación, por acostarse sin desmaquillarse, por usar exfoliantes muy agresivos o mascarillas muy astringentes. Usar jabones de limpieza fuertes o hacer caso de algunos remedios caseros como exfoliarse con bicarbonato o sal también pueden 'asfixiar' tu piel. Así como, tomar mucho el sol o usar protectores solares no adecuados.

    La piel seca de grasa no suele asfixiarse porque al carecer de grasa, siempre o casi siempre, hay más agua que grasa en el manto hidrolipídico.

    Estas pieles, las mal llamadas mixtas, si no se tratan como merecen se escaman y se irritan, pueden tener máculas o manchas rojas. Son pieles con mayor grosor en la capa más externa de la piel por acumulacion de celulas y además la grasa puede obstruir el infundíbulo o canal por donde sale la grasa y eso favorece la aparición de granos.

    Mi consejo es que si reconoces tu piel como asfíctica debes cambiar de rutina facial y probar con otros productos menos agresivos pero con mucho cuidado porque cremas untuosas pueden provocar más secreción grasa y agravar el problema. Te recomiendo un estudio de la piel para conocer si es seca, grasa o asfíctica para usar el producto adecuado.

    Consejos para cuidar la piel asfíctica

    • Debes limpiar tu piel diariamente, para liberar la capa córnea, con un producto que oxigene la piel.
    • Hidratar por la mañana con cremas de alta hidratación que busquen conseguir el equilibrio entre grasa y agua para favorecer el equilibrio en el manto hidrolipídico de la piel.
    • Para la noche, usa como crema Cessabit, que contiene activos queratolíticos para pulir la piel, controlar la grasa y reducir las rojeces y el acné.

      Si crees que tu piel es mixta porque brillas en algunas zonas quizás tu piel esté asfixiada y en ese caso necesitas mucha agua para buscar el equilibrio porque recuerda que la piel mixta es solo un término inventado que no se ajusta a ningún tipo de piel.

      cuca miquel, todo en belleza
      Cuca Miquel, coach experta en belleza
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