El verano es la época del año en la que más mostramos nuestro cuerpo, no solo por una cuestión de visibilidad, sino también de exposición a los agentes naturales. Y eso implica que, también, por fin liberamos nuestros pies. Nos encanta lucir sandalias, caminar por la arena y disfrutar del sol. Sin embargo, esta maravillosa libertad somete a nuestros pies a un cóctel de agresiones: la radiación UV, la deshidratación ambiental, las superficies abrasivas como el césped artificial o los pavimentos calientes y el uso prolongado de calzado abierto. El resultado suele ser el mismo: talones resecos, agrietados y olvidados. La cuestión es que la piel de la planta del pie es muy particular. Así lo avala el artículo 'Characterising the biophysical properties of normal and hyperkeratotic foot skin' de Hashmi, F. et al. en el Journal of Foot and Ankle Research: "La piel de la planta del pie tiene propiedades biofísicas únicas que son diferentes a las de otras áreas del cuerpo". De hecho, presenta una alta concentración de queratina y glándulas sudoríparas, pero carece casi por completo de glándulas sebáceas. Esto la predispone de forma natural a la xerosis (sequedad severa) y a la hiperqueratosis (ese engrosamiento y descamación de la piel). Por eso, como experta, en mi consultorio de belleza, voy a intentar que interioricéis un mantra: "Cuidar tus talones no es solo una cuestión de estética para lucir unos pies preciosos; es una prioridad de salud".

mujer con las manos sobre los pies
PhotoAlto/Alix Minde//Getty Images


Los 4 consejos infalibles de la experta en belleza Cuca Miquel para cuidar los talones este verano

Tal como avanzaba previamente, más allá de esa pretensión de tener los pies bonitos para lucirlos con sandalias en verano, hay un objetivo de salud que debemos priorizar a la hora de cuidar nuestros talones, ya que las fisuras y grietas son la puerta de entrada perfecta para infecciones fúngicas o virales, hongos y papilomas. Por eso, para que los trates como merecen este verano, te comparto 4 consejos infalibles:

1. Higiene diaria respetuosa (¡adiós a los jabones agresivos!)

La limpieza diaria debe realizarse con productos que respeten escrupulosamente el manto hidrolipídico y el pH fisiológico de la piel. Huye de los jabones alcalinos, ya que alteran la microbiota cutánea y favorecen las infecciones. Para el día a día, os recomiendo limpiar los pies con Vultus Saponem con manzanilla alemana. Es un aliado excepcional para luchar contra las bacterias y calmar cualquier principio de irritación.

Cuca Miquel Jabón micelar

Jabón micelar

Cuca Miquel Jabón micelar

Crédito: Cuca Miquel

2. Exfoliación inteligente y flexible

Debemos eliminar la acumulación de células muertas una o dos veces por semana, pero sin agredir. Olvídate de lijar tus pies; yo aconsejo utilizar exfoliantes químicos suaves (como el ácido láctico o glicólico) o un exfoliante de tipo scrub como Exlatio, formulado con partículas de bambú. Al ser partículas flexibles, reducen la hiperqueratosis de forma eficaz sin dañar la barrera cutánea.

Cuca Miquel Exfoliante facial

Exfoliante facial

Cuca Miquel Exfoliante facial

Crédito: Cuca Miquel

3. Hidratación intensiva y el truco de la oclusión

Para combatir la sequedad del verano, es fundamental aplicar a diario cremas que combinen agentes humectantes potentes (como la urea al 10-20%, la glicerina o el ácido hialurónico) con emolientes naturales como la manteca de karité o aceites vegetales. ¿Un secreto de cabina para casos de sequedad severa? Aplica una capa generosa de tu crema antes de dormir y realiza una oclusión nocturna envolviendo el talón con film plástico de cocina. Este aislamiento potencia al máximo la penetración de los activos mientras descansas.

mujer con talones agrietados aplica crema de urea
Alona Siniehina//Getty Images

4. Protocolo de uñas y salud podológica

Mantener las uñas sanas es vital para la estética general del pie. Córtalas siempre de forma recta y limpia, evitando las formas curvas que propician las dolorosas uñas encarnadas. Además, acostúmbrate a hidratar tus cutículas para prevenir grietas.

podologo con un paciente en una clinica
F.J. Jimenez//Getty Images

Como consejo de salud imprescindible: acude a tu podólogo una vez al mes. Dejar el corte de uñas y el mantenimiento en manos de un profesional evitará complicaciones y mantendrá tus pies impecables. Tus pies son la base que te mantiene unida a la tierra, lo que te mantiene firme y erguida. Una rutina dermocosmética constante, combinada con la elección de un calzado de calidad y una buena protección solar, es la mejor inversión para caminar con seguridad.