Juan José Millás (Valencia, 1946) lleva décadas en el oficio y ha escrito mucho sobre la confusión entre lo real y lo imaginado. Sus novelas, sus articuentos en El País, sus columnas... Todo orbita alrededor de la misma pregunta, formulada de maneras distintas, sobre si lo que vemos es lo que hay o si hay algo más debajo de lo que vemos que resulta ser más verdadero que la superficie. Es uno de los escritores españoles que mejor ha trabajado esa grieta entre la realidad y la ficción. Entendemos, por lo tanto, que haya llegado a un libro como el que recomendó en un vídeo publicado por el perfil de recomendaciones literarias Librotea en Tik Tok. Lo que dijo fue: "Son dos libros que me han dejado deslumbrado. Tratan de la relación entre la locura y la ciencia". Dos libros del mismo autor, en los que Millás encontró simpatía con su misma inquietud literaria.

Millás es Premio Nadal, Premio Planeta y Premio Nacional de Narrativa, uno de los pocos escritores españoles cuya voz es reconocible desde la primera línea. Es una referencia tanto en la literatura como en el periodismo. El adjetivo "deslumbrado" es pesante. Debe ser muy buena recomendación. En el mismo vídeo habló también de Piedad Bonnett, de Andrés Neuman, de un libro estremecedor sobre el suicidio de un hijo. Su lista es importante.

Hoy hablamos del libro que mencionó primero y al que dedicó la descripción más densa. Se titula 'Un verdor terrible', escrito por Benjamín Labatut (Rotterdam, Países Bajos, 1980). Escritor chileno que pasó su infancia en La Haya, Buenos Aires y Lima antes de establecerse en Santiago de Chile a los catorce años, con 'Un verdor terrible' fue finalista del Premio Booker Internacional en 2021. En 2024 The New York Times lo incluyó entre los cien mejores libros del siglo XXI. Es una obra con tales posiciones porque ha convencido a lectores y críticos en decenas de países de que hace algo interesante y complicado de describir.

Anagrama 'Un verdor terrible', de Benjamín Labatut

'Un verdor terrible', de Benjamín Labatut

Especificaciones

EditorialAnagrama
Número de páginas224
Año de edición2020

Decir que 'Un verdor terrible' es un libro sobre ciencia es correcto pero insuficiente. Decir que es una novela tampoco es del todo exacto. Labatut lo ha descrito en entrevistas como un libro "inclasificable". Se trata de una serie de relatos entrelazados que parten de hechos y personas reales (científicos, descubrimientos, teorías que cambiaron el mundo) y que en algún punto de cada historia cruzan la línea entre la documentación verificable y la imaginación. Esta frontera movediza entre lo real y lo inventado es el territorio en que trabaja Millás. Por eso suponemos que le ha dejado tan deslumbrado al reconocer en Labatut una obsesión familiar.

El libro pasea por una cadena de descubrimientos científicos que tienen en común lo siguiente: casi todos los hombres que los hicieron perdieron algo en el proceso. El primer pigmento sintético moderno, el azul de Prusia, creado por un alquimista que buscaba el Elixir de la Vida y que se convirtió sin saberlo en el origen del cianuro de hidrógeno, que los nazis usarían siglos después en los campos de exterminio. El matemático Alexander Grothendieck, que llevó sus exploraciones tan lejos que acabó en el delirio místico y el aislamiento total. La carta que un amigo moribundo envió a Einstein desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial con la solución de las ecuaciones de la relatividad y el primer augurio de los agujeros negros. Cada uno de esos episodios está documentado en la historia de la ciencia. Labatut los toma y los lleva hasta el punto en que la razón alcanza poco.

Pero... ¿cuál es la conexión entre Millás y Labatut? Millás ha pasado décadas escribiendo sobre personajes que en algún momento pierden el hilo que los conecta con la realidad compartida. Sus articuentos están llenos de pequeñas fisuras. Lo que hace Labatut con los científicos es esto pero a escala histórica. Toma a los hombres que más han contribuido a construir nuestra comprensión del mundo y muestra el momento en que aquella inteligencia que los llevó tan lejos los desbordó porque el conocimiento que buscaban resultó ser demasiado para la mente que lo contenía. Labatut ha explicado que el título del libro procede de un pasaje sobre Fritz Haber, el químico que inventó el proceso para extraer nitrógeno del aire y que permitió alimentar a miles de millones de personas, pero que también fue el padre de la guerra química.

También sabemos que Barack Obama incluyó 'Un verdor terrible' entre sus lecturas favoritas del año de su publicación Estandarte, y el Nobel John Banville lo describió como "extraordinario, ingenioso, complejo y profundamente perturbador". Son formas distintas de acercarse a un libro. Como referencia tenemos la del político lector y la del escritor técnico.

Los científicos más importantes de la historia eran hombres obsesionados, a menudo atormentados, que empujaban contra los límites de lo comprensible hasta que esos límites cedían y se llevaban por delante parte de lo que los hacía cuerdos. Labatut lo cuenta como si fuera ficción porque en parte lo es, y como si fuera verdad porque en parte también lo es. Que los dos autores de los que hablamos en este artículo hayan llegado al mismo sitio desde direcciones tan distintas es interesante. No deberías necesitar más razones para leerlo.