Laurent de Bélgica y su maleducada actitud durante el desfile militar

El hermano del Rey fue el protagonista del desfile militar pero no por una buena razón... Estuvo jugando con su teléfono móvil a pesar de las llamadas de atención de su esposa.

Laurent de Bélgica durante el desfile militar del Día Nacional
Gtres

Laurent de Bélgica se convirtió en el protagonista, al menos para las cámaras, en el pasado desfile militar. Como cada año, el pasado 21 de julio, los reyes Felipe y Matilde celebraron el Día Nacional de Bélgica. Tras la tradicional ceremonia del Te Deum, celebrada en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, los Reyes y sus cuatro hijos, Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Éléonore, disfrutaron del desfile militar que tiene lugar por las calles del centro de Bruselas. Además, el hermano del monarca, Laurent, y su esposa, Claire, también estuvieron en primera fila para no perder detalle desde el palco presidencial. Sin embargo, la actitud del hermano del rey Felipe ha sido criticada tanto por la prensa belga como por los ciudadanos en redes sociales. Lo cierto es que no es para menos...

Laurent de Bélgica durante el desfile militar del Día Nacional
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El príncipe no prestó la mínima atención al desfile ya que prefirió estar jugando con su teléfono móvil. Incluso su mujer tuvo que llamarle la atención en más de una ocasión, sobre todo cuando decidió saltarse el protocolo y atender una llamada en mitad de la fiesta. Estuvo hablando por teléfono durante dos eternos minutos, ante la atenta mirada de todos, sobre todo de su hermano...

Laurent de Bélgica durante el desfile militar del Día Nacional
ROBINUtrecht

El rey Felipe le dirigió varias miradas desafiantes, que no tuvieron el efecto deseado. La reina Matilde y su hermana, la princesa Astrid, no pudieron evitar mostrar su cara de incredulidad ante lo que estaban viendo: una absoluta y total falta de respeto para las Fuerzas Armadas y el pueblo belga.

El príncipe no tuvo bastante con lo que hizo sino que además tuvo otra falta de respeto, la que más molestó. Fue cuando la que era doctora de la familia real belga, Cathérine le Clément de Saint-Marcq Haar, se acercó a saludar a la familia. Todos los miembros de la familia se pusieron en pie para agradecer a la doctora toda una vida entregada a cuidar su salud, excepto Laurent. Su mujer, una vez más, le echó en cara su actitud pero ni siquiera le hizo levantarse.

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