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Famoso desde la cuna, Carlo Costanzia, hijo de Mar Flores, se ha sincerado como nunca con Susana Griso tras ser condenado a 21 meses de cárcel por estafa. El joven, que reaparecía públicamente hace apenas unas horas, se ha armado de valor para conceder una entrevista en la que no solo habla de su condena de cárcel, también habla de su dura infancia, de la depresión y de su adicción a las drogas.
Ser hijo de Mar Flores ha sido el papel más duro que le ha tocado interpretar al actor. Y es que, antes de ser conocido por su trabajo en la serie 'Toy Boy', Carlo ya era famoso desde su nacimiento por ser hijo de una de las modelos más populares de los 90. Sin embargo, el joven se ha convertido en noticia por la condena de 21 de meses de prisión por estafa, una información que ha causado un gran revuelo mediático y por el que el primo de Laura Matamoros ha querido dar un paso al frente y aclarar él mismo toda la información al respecto.
Lo primero que ha dejado claro es que se sienta en el plató de 'Espejo Público' "porque ha llegado un momento en el que el avasallamiento mediático que está teniendo este tema y las falacias que se están contando, no solo me están causando muchos problemas a mí". Es algo que le ha pasado factura a nivel familiar, emocional y también laboral, ya que después de todo lo que ha pasado "nadie se atreve o quiere trabajar conmigo".
Una víctima más de un estafador famoso
Carlo Costanzia ha querido dejar claro que él no es ningún estafador, sino que es víctima de un estafador famoso que lleva engañando a la gente desde los años 90: "Él que debería estar aquí es Roberto, no yo". Según ha desvelado conoció a este señor en la serie 'Toy Boy' porque él era el que proporcionaba los coches de alta gama al equipo.
En la grabación de la serie conoció a esta persona que les estaba alquilando a ellos los coches y por eso se fió. "Entendí que era una persona seria, aunque luego descubrimos que no era así y, de hecho, les debe dinero también a los de la productora de la serie", ha explicado. "Él cogía unos vehículos que decía que eran suyos, pero que en realidad los cogía de otras empresas de alquileres y los hacía pasar por su flota de vehículos subrogada, para que nos entendamos".
El sobrino de Kiko Matamoros ha dejado claro que él no ha sido la única víctima de este timador, pues lleva más de 40 años haciendo lo mismo. Además, sabe que pasará mucho tiempo hasta que salga la verdad a la luz. De momento, esto no solo le ha afectado en el plano personal y laboral, también le ha hecho un gran agujero en lo que su economía se refiere.
Carlo Constanzia desvela que ha tenido que pagar alrededor de 140.000 euros. "En la vida he tenido tanto dinero", confiesa por lo que tuvo que pedírselo prestado a su círculo más cercano.
Una infancia muy dura
Carlo ha contado a Susana Griso lo mal que lo ha pasado a lo largo de su vida y que justo esta condena llega en el momento en el que estaba muy bien. Tuvo una infancia muy turbulenta en el que incluso temían que pudiera acabar con su vida. En el colegio le hacían bullying: "yo vivo en una burbuja de de depresión y de oscuridad. No quiero con esto justificar todo lo demás, porque hay gente que tiene la fuerza de seguir para adelante de otra manera".
Su problema con las drogas
"Escogí la vía fácil de evadirme por medio de sustancias desde muy temprana edad. Mi primer contacto con ciertas sustancias fue a los 11 años. Empiezo con el alcohol, tabaco... y luego ya hachís. Y luego ya más adelante, en mi adolescencia, ya toco fondo", cuenta el joven que había sido condenado anteriormente por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, y sin carné.
Sus padres a día de hoy están muy orgullosos de que haya podido superar esta etapa y le han apoyado en todo momento. Reconoce que le está costando mucho afrontar este momento y el paso de contar su historia es una parte del proceso de seguir adelante.
"Tengo unos unos horarios en los que tengo que estar en casa, pero me permite salir a trabajar", ha contado mientras enseñaba la pulsera telemática que tiene que llevar para ser controlado por la Policía.










