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Confieso que paso horas hojeando las revistas de decoración en busca de la creatividad y la inspiración para dejar mi casa como saca de una de las muchas producciones que veo y que me encantan.
De todo lo que veo, lo que más me gustaría imitar es el acabado el mobiliario y la decoración de las casas que mezclan el estilo rústico y rural de los pueblos con el estilo mediterráneo. El estilo de esas casas que parecen recién sacadas de la Menorca profunda.
Así que, siempre busco con mimo aquellos objetos que puedan ayudarme a conseguirlo. Y he de confesar que, desde que elegí una colcha de algodón que vi en Amazon, tengo la sensación de que mi dormitorio parece directamente sacado de una de las páginas centrales de una revista de decoración. Me ha ayudado a elevar el look de esta estancia hasta conseguir, exactamente, entre estilo entre rústico y mediterráneo del que hablo. Y ello por menos de 37 euros (y eso que tengo una cama de 150 cm), aunque está disponible en cuatro tamaños diferentes.
La colcha que me ha ayudado a dejar mi dormitorio bonito en verano
Esta colcha, fabricada en algodón 100%, también puede utilizarse como manta para el sofá, como salvapiés en la cama o, simplemente, como manta multiusos en invierno o en verano. Así que esa versatilidad, junto a su calidad y su precio rebajado, fueron todos los factores que me animaron a hacerme con ella.
Lo que yo no sabía es que una vez colocada sobre mi cama, presidiendo el dormitorio como colcha de verano, iba a conseguir ese efecto: junto a los muebles de madera natural, el suelo de tarima y las cortinas de lino vaporosas que he colocado, he de decir que he conseguido un dormitorio que parece diseñado por un interiorista experto en los años 60, porque, precisamente, mi abuela también tenía una colcha y unos muebles parecidos.
Y es que, más allá de su calidad y su tejido, esta colcha me gusta mucho por su textura tipo piqué o waffle (tipo paneles) que da un toque de sofisticación a su ligereza y su estilo clásico.
En los aspectos más técnicos, hablamos de una manta ligera y con efecto transpirable, por lo que es ideal para las noches de más calor en verano, pues no hace sudar. Se puede lavar en la lavadora y lo mejor es que sale prácticamente sin arrugar, así que en un momento está seca y lista para volver a ser colocada.
Yo, para terminar de dar ese toque rústico que buscaba, la he combinado con unos cojines de 50 cm preciosos que llevan rayas naranjas y marrones, así que mi cama no ha estado más bonita nunca.












