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No es la primera vez que confieso que mi madre es fiel amante de la decoración desde que se mudó a su primera casa (e, incluso, desde antes). Ello le ha llevado a encontrar las mejores gangas en tiendas de antigüedades y de segunda mano, a estar a la última en las tendencias que van imperando cada temporada y a encontrar los secretos más escondidos para renovar la decoración y el mobiliario de la casa sin apenas gastar dinero.
Pero, por encima de todo eso, conocer la calidad de las cosas y saber qué merece la pena y qué no le ha servido para valorar la calidad de lo hecho a mano. Por eso, no se conforma con haber heredado de su madre (mi abuela) ciertas piezas que sé que me acompañarán en un futuro. Ella sigue fabricándolo día a día. Y yo, que no me canso de soñar con una manta hecha por mi madre que me acompañe a mí y que acompañe a mis hijos dentro de muchos años, intento poner mi granito de arena en conseguirlo.
Sabiendo que este año todo lo retro está de moda y aunando esa afición suya por la decoración y por las cosas de buena calidad hechas de forma artesanal, me lancé hace unas semanas a regalarle un kit de ganchillo para que pudiera hacer esa manta que sueño tener de aquí a unos años. Lo mejor no es que le haya encantado (que también) si no que no paro de verla cada tarde de verano tejiendo pequeños cuadraditos que espera tener listos, dice, para cuando llegue el otoño.
El kit de ganchillo perfecto para hacer una manta
Este kit, que conseguí en Amazon por apenas 16 euros, ha permitido a mi madre tejer la misma colcha que tenía mi abuela en su casa, hecha con la misma técnica. Una colcha para la cama, súper colorida, que también se puede utilizar como manta para el sofá y que sigue la técnica del patchwork. Es decir, está compuesta de pequeños cuadraditos del mismo tamaño, hechos de ganchillo y con un detalle en su interior (en el caso de esta manta son margaritas), que combinan colores entre sí para formar la pieza de forma colorida.
Lo mejor es que, como son pequeños cuadrados, no lleva mucho tiempo hacerlos y se puede parar y reiniciar sin ningún problema.
El kit que está haciendo mi madre incluye todo lo necesario para que tejer la manta no necesite nada más: cuatro hebras de hilo en ocho colores, una aguja de ganchillo, creadores de puntadas de ganchillos, agujas biseladas con ojo grande y otras herramientas como tijeras o un patrón para saber cómo empezar.









