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Este fin de semana, mi madre se ha obsesionado con comprar una colcha de verano para su cama. Fantaseaba, mientras ayudábamos en casa de mi abuela, con coger una ‘colcha de piqué’, tal y como ella misma me dice. Y yo, que de esto llevo ya unos años escribiendo, no he dejado de insistir en la idea de que las colchas de Piquer que se venden ahora, no tienen nada que ver con la centenaria que tiene mi abuela en su dormitorio.
Así que, le recordé que, irremediablemente, el ganchillo vuelve a estar de moda. Y le he convencido para que este verano vuelva a sacar a relucir la colcha de más de 100 años que guarda de mi bisabuela. “Es preciosa, tiene flores y angelitos hechos de ganchillo hace más de 90 años”, me explicaba.
Esta anécdota, que a priori no tiene nada que ver, sirve para confirmar que todo lo que guardamos de nuestras abuelas puede ser nuestro mayor tesoro en unos años. Porque esa colcha de ganchillo que mi madre va a volver a lucir este verano es el ejemplo de que esta técnica vuelve a ser tendencia. De hecho, es una de las últimas obsesiones en el mundo de la decoración.
5 colchas de algodón que confirman la vuelta del ganchillo
No es algo que me invente yo o que haya querido transmitir a mi madre sin confirmar; es que es algo que se puede ver a simple vista echando un vistazo rápido a los catálogos de nueva colección de las tiendas de decoración.
De Zara Home a Maisons du Monde. Casi todas las tiendas de decoración que todos conocemos han incluido una colcha de ganchillo o crochet (o parecidas) en sus novedades de primavera-verano este 2026. Y la verdad es que a mí me tienen conquistada.
Esta vuelta responde únicamente a la vuelta del ‘estilo de las abuelas’. A la necesidad de reconectar con nuestra esencia y nuestras raíces. Al valor que ha adquirido (gracias a todo) lo artesanal y lo hecho a mano, así como esa vida lenta que muchas veces añoramos.
La colcha de ganchillo de Zara Home
De todas las opciones disponibles, esta colcha de ganchillo de Zara Home es la que más se parece a las que hacían nuestras abuelas y bisabuelas. Está fabricada en algodón 100%, siguiendo el diseño de patchwork (o cuadritos) y en un blanco impoluto que nos recuerda a las antiguas por todos los costados.
Manta con borlas, de Westwing
A medio camino entre el ganchillo y el punto. Así podríamos definir esta colcha que Westwing ha puesto a la venta en cuatro colores diferentes (crudo, verde oscuro, verde claro y azul).
Lleva borlas en los bordes, otorgándole un toque ideal y bastante diferente. Eso sí, es necesario aclarar que su tamaño la hace solo apta para camas pequeñas o bien para colocarla como reposapiés en una cama más grande.
Está fabricada, como la anterior, 100% en algodón.
Colcha blanca, de Maisons du Monde
Esta, de todas, me parece la más especial de la lista. Porque, aunque lleva todo el detalle hecho a ganchillo en la parte superior, este está protegido por una base de algodón que lo cubre y evita que se enganche con todo (algo que les pasa a las colchas de toda la vida). Además, su base hace que sea algo más calentita que el resto (sin llegar a agobiar, porque no deja de ser una colcha de verano).
El detalle del volante en el ribete termina de hacer de este modelo uno muy bonito y diferente.
También está fabricada 100% en algodón y está tratada de tal forma que no se arruga aunque se use todos los días.
Colcha de ganchillo, de Amazon
Y para finalizar, una colcha de la que ya he hablado grandes bondades aquí en Diez Minutos. Una colcha de ganchillo, fabricada a mano y en algodón, que es perfecta para cualquier habitación infantil o cama individual.
Está fabricada en un tono crudo que la hace perfecta para cualquier tipo de decoración y estancia y es tan ligera que no pesa ni da calor. Al contrario, es casi un elemento decorativo que hay que cuidar con mimo para que no se enganche ni se estropee.




















