Cómo tratar los problemas de piel en bebés y niños en verano

La piel de los niños y, sobre todo la de los bebés, es muy delicada y por eso exige algunos cuidados especiales en los meses más calurosos. Te contamos cómo tratar los problemas de piel en bebés y niños en verano.

bebé riendo en el campo
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    Es frecuente que la piel esté más seca, tirante y deshidratada en verano, por eso, necesita cuidados especiales. Además, otras agresiones como las quemaduras solares o el exceso de radiación directa son problemas importantes a los que no hay que restar importancia.

    Utilizar los mejores protectores solares para proteger la piel es fundamental.

    Como decíamos, la piel de los bebés y los niños es muy sensible, por eso, hay que tomar precauciones especiales.

    ¿Cuáles son los problemas que más afectan a la piel de los bebés y niños en verano?

    “Los principales problemas vistos en consultas pediátricas son el eczema (piel seca con alguna rojez y picor debido al tiempo excesivo en piscina), miliaria o sudamina (sarpullido sobre todo en tórax, abdomen y cara debido al sudor), foliculitis (erupción cutánea pruriginosa en áreas de crecimiento capilar), hiperhidrosis plantar (ampollas pruriginosas generalmente en la planta de los pies debido al uso de calcetines o calzados cerrados en días calientes), enfermedad mano-boca-pie (infección vírica que puede cursar con fiebre y erupción de llagas alrededor de la boca y chichones en pies, manos y nalgas)” explica el Dr. Tiago Jerónimo Dos Santos, Pediatría y Endocrinología Pediátrica de Vithas Almería.

    Ante estos problemas siempre conviene consultar con el médico para que recete el tratamiento oral o tópico conveniente en cada caso.

    Las temidas picaduras de mosquitos

    No cabe duda de que una de las agresiones que sufre la piel de niños y adultos en verano son las temidas picaduras de mosquitos u otros insectos. Causan, sobre todo las picaduras de mosquitos, gran picor y dejan marcas irritantes.

    ¿Cómo se pueden evitar las picaduras de mosquitos? “La mejor manera de evitarlas es la prevención a través del uso de barreras físicas (ropas apropiadas, rejillas en ventanas o mosquiteras) o químicas (repelentes). Recordando que no se recomienda el uso de repelentes en bebés menores de 2 meses y se debe evitar al máximo en los menores de 2 años. Si ya han picado, lavarlas bien para evitar infección, y hacer uso de gel antipicor o cremas con antihistamínico siempre prescritas por su pediatra”, explica el experto.

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    Consejos para proteger la piel del bebé del sol en verano

    Proteger la piel del sol en verano es esencial y no hay que olvidar que no hacerlo puede acabar desencadenando problemas de salud tan graves como el cáncer de piel.

    Hay que recordar que los pediatras generalmente no recomiendan llevar a la playa a los bebés menores de 6 meses, salvo a última hora del día a dar un paseo o a primera hora siempre antes de las 11 de la mañana. Los niños pequeños se queman con facilidad y la sombrilla no es la salvación, ya que bajo la sombrilla, la radiación se refleja hasta en un 30%.

    “Lo primero que se aconseja es no exponer al sol de verano a niños menores de 3 años. Si no se puede evitar, extremar precauciones con los periodos de mayor incidencia solar (entre las 11 horas de la mañana y las 18 horas de la tarde). Siempre echarles crema con protección ultravioleta (UV) durante todos los meses del año haciendo hincapié sobre todo en el verano, incluso en los días nublados, aplicándoles una camada espesa de crema en piel seca en las áreas más expuestas. Después del baño, hidratar la piel con su leche corporal de uso rutinario. Y siempre ofrecerles más líquidos (agua o su leche) que lo usual”, aconseja Dos Santos.

    No todos los protectores solares para niños son iguales y existen diferentes tipos y recomendaciones de edad, tal y como explica Lucía, mi pediatra:

    • Para los bebés menores de 6 meses: no se les debe poner ninguna crema solar y se debe evitar la exposición solar de forma prolongada.
    • Para los niños entre los 6 meses y los 2-3 años, especialmente en los menores de un año, optaremos por los filtros físicos/minerales (en su composición se debe ver que es exclusivamente mineral). Suelen ser cremas mucho más espesas y menos resistentes al agua, por lo que hay que repetir más su aplicación.
    • Para los mayores de 3 años se deben utilizar filtros químicos/orgánicos.

      Para saber más sobre los tipos de filtros de las cremas solares y qué opciones encontramos en el mercado, te recomendamos leer nuestro artículo “Protectores solares para bebés y niños: ¿cuáles comprar?”.

      En qué fijarnos para elegir cremas adecuadas para los niños

      Hay que insistir en la idea de que no todas las cremas solares son iguales para los niños y es conveniente tener en cuenta las siguientes indicaciones: “Un protector solar con factor de protección solar (FPS) mínimo 30, preferentemente 50, que proteja contra los rayos UVA/UVB será el mejor protector solar para los bebés. Aplicarlos unos 15 minutos antes de estar al sol y cada dos horas si están en el agua. Además, asegúrese de que el protector solar esté libre de dióxido de titanio y que no estén abiertos desde el año anterior. Se recomienda evitar el uso en los menores de 6 meses, utilizando las medidas físicas como ropa, sombrilla, capazo”, aconseja el experto en Pediatría y Endocrinología Pediátrica.



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