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Lo sabemos todas. Encontrar el libro adecuado para regalar a tu padre es uno de los ejercicios más complicados del mundo. Cualquiera que lo haya intentado alguna vez entiende de qué hablo. Los padres de cierta edad suelen tener sus gustos muy definidos (o muy difusos, que a veces es peor) y el margen de error entre "esto no es lo mío" y "qué bueno, lo terminé en tres días" puede ser enorme sin que haya manera de predecir cuál va a ser el resultado. Mi padre tiene 54 años, lee mucho pero de manera selectiva, prefiere que una historia avance y no le gusta que lo traten como si necesitara que le explicaran todo. Asocia vagamente los thrillers psicológicos con lectura ligera y no le acaban de convencer. Le regalé este libro con cierta incertidumbre. Me lo devolvió feliz. Es el mejor libro que ha leído en lo que lleva de año. No esperaba esa respuesta.
La autora se llama Andrea Mara. Es irlandesa, vive en Dublín con su marido y sus tres hijos y lleva años escribiendo thrillers psicológicos. En el mundo anglosajón llevan años siendo fenómenos de ventas. Sus libros han vendido más de un millón de ejemplares en todos los formatos, es autora número uno del Sunday Times y el Irish Times y Kindle. La adaptación televisiva de su novela 'Su peor pesadilla', con Sarah Snook de 'Succession' en el papel protagonista, fue en el programa más visto en América durante su primera semana de emisión en noviembre de 2025. Se trata de la entrega más reciente de una escritora que acumula una audiencia leal en todo el mundo anglófono y que ahora, gracias en parte al tirón de la serie de televisión, está llegando a lectores en España.
La obra se titula 'La niña del tren', publicado por Newton Compton Editores en España. Todo empieza así: en un andén abarrotado del metro de Londres, una madre, Sive, intenta subir al tren con sus tres hijos (dos niñas de dos y seis años y un bebé en el cochecito) cuando las puertas se cierran de golpe antes de que ella pueda entrar. El tren arranca. Sus hijas están dentro. Ella y el bebé se quedan en el andén. Cuando llega a la siguiente estación, encuentra a la pequeña esperándola junto a un desconocido. La mayor, la de seis años, no está.
Como puedes imaginar, Mara no necesita más para tener al lector completamente dentro de la historia. Mi padre me dijo que después de esa primera escena ya no pudo dejar el libro sobre la mesa.
Mi padre tiene muy buen criterio literario, detecta el relleno innecesario de las obras con facilidad, ha leído mucha narrativa de calidad y tiene el listón alto para lo que le merece la pena. Ha entendido que Mara escribe para el lector que necesita ser convencido página a página. Incluye una acumulación sostenida de preguntas sin respuesta, detalles que parecen menores y que al final resultan ser cruciales, de la lenta revelación de que las personas que deberían estar más cerca de Sive son también las que más saben ocultar... Los capítulos son cortos y dentro de su agilidad hay un mimo de creación de personajes que hace que el lector se preocupe por ellos.
La escritora Liz Nugent, una de las grandes voces del thriller irlandés, ha opinado que es el thriller más impactante que leerás este año. Chris Whitaker ha descrito la novela como "imposible de soltar". El Sunday Times ha hablado de un juego de espejos de infarto. Perfiles de criterio muy afinado han calificado a Mara como una autora brutal y han captado que sabe inventar como nadie una trama de giros múltiples muy adictivos.
Parte del éxito de 'La niña del tren' entre lectores que normalmente no buscan este género tiene que ver con que la novela nació de una experiencia real que vivió de niña, cuando ella y su hermana pequeña se quedaron solas en un vagón del metro de Londres al cerrarse las puertas antes de que sus padres pudieran subir. Su padre gritó el nombre de una estación a través del cristal, un desconocido se lo repitió dentro del vagón y supieron dónde bajarse. Años después, su padre le contó la historia desde el punto de vista de los padres que se quedaron en el andén viendo alejarse el tren y Mara entendió de repente el terror que aquella fracción de segundo había contenido.
La especificidad de origen da al libro una autenticidad que los thrillers escritos desde el exterior de la experiencia raramente tienen. Mara sabe cómo se siente aquel momento porque lo vivió, aunque desde el otro lado. La escena inical del libro tiene una concretitud y una intensidad que solo puede venir de alguien como ella. El resto de la novela, la investigación, los secretos, los giros, está narrado sobre esos cimientos emocionales. La historia encanta incluso a lectores como mi padre, que no necesita que le expliquen los secretos de las familias perfectas ni el miedo de las madres, sino que directamente necesita que alguien le ponga en una situación que le importe y que le dé razones para seguir leyendo. Mara lo hace desde la primera página y no para hasta la última. Eso te lo aseguro.









