Uno de los mejores momentos del fin de semana, además de levantarse tarde, es ir a comprar el pan recién hecho y darle un buen pellizco antes de llegar a casa, cuando está caliente y crujiente. No sé si es cosa mía, pero ese trocito sabe mejor que el resto de la barra. Es algo que he hecho toda la vida, aunque ahora tengo que compartirlo con mis hijos, que disfrutan igual o más que yo con ese momento de comerse el pico del pan nada más salir de la panadería. De pequeña recuerdo que entraba en la cocina de mi abuela y metía el pan corriendo en la panera de madera para que no se dieran cuenta de que me había comido el pico (que estaba muy solicitado) hasta la hora de la comida. Aunque toda la familia sabía que si yo había ido por el pan, ese trozo me lo había comido mucho antes de llegar a casa.
La panera de madera era un imprescindible en las cocinas españolas en los años 80, pero durante años dejaron de usarse y se cambiaron por las bolsas de tela o de plástico. Pero este 2026, como tantos objetos que parecían olvidados, como las colchas de ganchillo o las vajillas de Duralex, la panera de madera ha vuelto. Tras años comprando pan de molde, cada vez aprecio más ese pan recién hecho de mi infancia y soy de las que se recorre el barrio buscando un pan que me recuerde al de mi pueblo. Y cuando se encuentra, hay que conservarlo, mejor que congelarlo. He descubierto que una de las mejores opciones para que el pan dure más es guardarlo en esas paneras de madera. Y tiene su lógica: la madera es un material natural, ligeramente poroso, lo que permite que el pan respire sin resecarse en exceso ni se ponga chicloso (por la humedad).
Por qué las paneras de madera antigua han regresado a las cocinas españolas
El regreso de las paneras de madera demuestra que los objetos de antaño —adverbio que usaría mi madre— no es casual y que se debe a esa tendencia de recuperar esas piezas que, además de decorar, eran muy útiles en el día a día. Y en ese caso, también hemos vuelto a valorar el sabor del buen pan, el de panadería, hecho con masa madre, que merece conservarse como recién salido del horno.
A diferencia de los modelos antiguos, los actuales, como esta panera de madera disponible en Amazon, conservan el diseño sencillo y el material, la madera transpirable que ayuda a conservar el pan en mejores condiciones, pero con un formato más compacto y práctico, con unas medidas de 15cm x 37cm x 23,5 cm, perfecto para dejar a la vista en la encimera sin que estorbe. Y con un práctico cajón para guardar el cuchillo del pan.
Qué otros usos se les pueden dar a las paneras de madera
Muchos objetos, cuando dejan de usarse, se quedan en los trasteros o en el fondo de algún armario. Sin embargo, eso no ocurre con las paneras de madera que se pueden adaptar a otros usos y otras estancias de la casa. Hay quien la pinta y la utiliza como organizador para materia de manualidades.
Si te gusta el bricolaje, puedes copiar la idea de la creadora de contenido Stefanie Schwarz, que en su cuenta de Instagram, te muestra el paso a paso para convertir un par de paneras de madera en un precioso aparador para la entrada de la casa.














