La 'verdad' de Jesús Mariñas: "Mata Mua' ha tenido una vida pictórica insólita, como la de la Baronesa"

Nuestro colaborador repasa la historia de la obra maestra de Gauguin que, gracias al acuerdo entre Tita Cervera y el Gobierno español, podrá verse en el Museo Thyssen de Madrid durante los próximos 15 años.

la baronesa thyssen, con un traje pantalón blanco y top en color negro, sonríe
Agencias

    Ocurre con las grandes e irrepetibles obras, también con el cuadro del Barón Thyssen, que lo compro tres veces, que se dice pronto. Ninguna parte quería ceder sus derechos y por eso tantos años perdidos. Ha costado pero ya es completamente nuestro sin reparos, miedo a volver a las andanzas y nada es cuestionable. Gauguin se inspiró en Tahití en 1891 buscando variedad artística en los pueblos primitivos, algo que logró al margen y pasando mucho de la civilización occidental, que ya abarrotaba las colecciones hasta el hastío. De ahí, tan inspirado y lleno de esperanza y buenas intenciones: “Quiero irme con los salvajes”. Dicho y hecho, no lo pensó dos veces y arrolló. Pasó a las historia y ahí sigue buen ejemplo de otra forma fantástica y colorista de crear el lienzo que se convertirá en símbolo y atractivo del nuevo Museo Thyssen.

    Es un óleo sobre lienzo de noventa y un centímetros de alto por setenta y nueve de ancho. Obra espléndida por su tamaño. Representa un exótico paisaje de Tahití animado por un árbol. Sera símbolo o una curiosidad a partir de ahora, ser atractivo e interés recién creado. Producirá incluso una historia más de la que tiene y la que desde ahora generará al ver reunidos por primera vez a los conflictivos y peleadores hermanos. Es algo que parecía un sueño imposible. No ha sido así. Aleluya.

    la baronesa thyssen posa con el cuadro de gauguin mata mua
    El ’Mata Mua’ de Gauguin ha sido motivo de desacuerdos entre el gobierno español y la Baronesa, que se llevó el cuadro a Andorra, donde ha permanecido dos años guardado. Ahora ha vuelto al Museo Thyssen.
    PIERRE-PHILIPPE MARCOU

    Todo son expectativas y Carmen Cervera ha conseguido la ilusión de su vida aunque dejándose la piel en ello. Consiguió ser eterna gracias al lienzo, a su generosidad y a la reconocida paciencia tenida, sostenida, ejercitada y desplegada durante décadas. Recibe buen premio su resistencia. Es muy dura de pelar, tuvo donde aprender y una juventud nada fácil. Que nos sirva de ejemplo a imitar y también aplaudir. Sirva como ejemplo de constancia, entrega y sofisticación, algo a imitar y aplaudir mucho hasta el jaleo. Solo así, con entrega y generosidad, se consigue. Tomemos buena nota, aprendamos y no desaprovechemos la lección tan enorme que nos ofrecen el 'Mata Mua' y su historial.

    No lo olvidemos, es el símbolo del nuevo Museo Thyssen y algo que pronto competirá con el Prado. Ya podemos estar preparados, alertas y ojo avizor para no desaprovecharlo. Es de lo que no se repite, tengámoslo en mucha cuenta y no olvidemos que 'Mata Mua' fue expuesto por primera vez en la 'individual' de Gauguin celebrada en 1893 en la individual del pintor en la galería Durand-Ruel. Y el artista pujó personalmente a través de un intermediario. 'Mata Mua' ha tenido una vida pictórica insólita, como la vida de la Baronesa.

    Cosas de familia

    la baronesa thyssen con su hijo y su nuera
    Elio Valderrama/Hearst

    La relación entre Carmen Cervera, su hijo Borja y su nuera Blanca, padres de cinco hijos, nunca ha sido fácil. Estuvieron años sin hablarse, ahora han retomado el contacto pero parece que entre Borja y sus hermanas, la cosa no fluye como debería... Lejos de posibles conflictos familiares, Tita ha conseguido la ilusión de su vida: El 'Mata Mua' ya está aquí, en España. Permanecerá 15 años en el Museo Thyssen-Bornemisza tras firmar un acuerdo por casi 100 millones de euros.

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