- Paula Echevarría, descubre las mejores fotos de su vida
- Así es la espectacular casa de Mar Flores en una zona exclusiva de Madrid: con entrada discreta, amplio jardín, piscina y gimnasio propio
- Las mejores series de amor y románticas de todos los tiempos
Paula Echevarría es una mujer 4x4, de las que no sabe estar quieta, y si no está trabajando, se está ocupando de su casa, de sus hijos o de pensar en el siguiente proyecto que ya tiene entre manos. La actriz e influencer es de las que les gusta hacer planes, por eso, en el acto publicitario que ha protagonizado este 21 de abril para presentar las nuevas gafas de la mano de Polaroid, no ha sorprendido al confesar que, a sus 48 años, ya fantasea sobre la jubilación. Y eso que todavía tiene una hija en plena adolescencia, un niño de solo 5 añitos y un nuevo rodaje a la vuelta de la esquina del que, asegura, todavía 'no puede decir nada'. Eso sí, lo que sí nos sorprendió es que ella, una chica rural de Candás, no quiere ni quedarse en su casa de Madrid ni retirarse a su Asturias natal, y ya tiene un par de destinos en mente a los que solo pone una condición: "Donde haga un sol eterno". "Quiero ser esa jubilada que está siempre negra como un tizón, sentada en una terraza tomando algo, a mis anchas", asegura.
¿Qué tal te sienta la primavera?
A mí la sangre me altera (ríe), yo soy muy feliz con el calor. Es mi época favorita del año. Estoy hasta de mejor humor.
Una asturiana como tú, tan rural...
¿Verdad? ¿Por qué me fui de allí? Asturias es una maravilla, se come de maravilla, tengo mis amigos, familia... ¿Por qué me fui yo de allí?
¿Irás en verano?
Sí. En verano, en invierno y cuando sea.
¿Te piensas retirar allí?
No. Pienso retirarme en un sitio donde haga un sol eterno. Marbella, Canarias... algún sitio donde haga bueno siempre. Quiero ser esa jubilada que está siempre negra como un tizón, sentada en una terraza tomando algo, a mis anchas. Quiero ser esa jubilada.
¿En qué momento de tu vida estás?
Bien, como siempre. Más o menos siempre estoy en el mismo 'mood'. Salvo épocas que, por lo que sea, suben y bajan, por lo demás mi vida suele ser estable y reposada.
Hablando de gafas en este acto de Polaroid, ¿ves la vida desde otra 'lente' con los años?
Sí. Relativizas más todo, aprendes a darle importancia a lo que la tiene, puedes tener un arranque de que parece que te vas a enfadar y luego dices: 'pero por Dios, con las de cosas que hay para enfadarse'. Antes me duraban más los cabreos, tenía más mala leche por gilipolleces, y ahora no.
¿Qué te saca de quicio?
Cosas que no dependen de mí y que veo que no son justas. Las injusticias.
¿Y en casa?
Lo mismo. En el día a día, las tonterías. A veces, las minucias son lo que más molesta, más que cosas importantes.
¿Eres de mecha corta?
Con los años he aprendido a alargar la mecha.
¿Cómo llevas el paso del tiempo?
Fenomenal. Creo que todo tiene su época. Cumplir años es un regalo y no lo puedo ver de otra manera. Por suerte o por desgracia, he tenido gente que lo ha pasado mal para llegar, o no ha llegado. De verdad, nunca me ha afectado. Mis cumpleaños los celebro por todo lo alto, con el número gigante en globos. Esto de que la gente no sepa la edad que tengo… nada, tengo los que tengo, y a muchísima honra.
Tus hijos también cumplen años. ¿Cómo llevas la adolescencia de Daniella?
Bien. No creo que vaya a cambiar nada de ahora, que tiene 17, a cuando cumpla 18. La veo muy tranquila, la verdad. Sale con sus amigas, a veces le dejo llegar más tarde y viene antes… es bastante responsable.
Tú fuiste una visionaria siendo la primera bloguera. ¿Quiere estar en ese mundo?
De momento, no la veo por ahí, la verdad.
¿Prefieres (para ella) el anonimato?
Yo quiero que sea lo que ella quiera ser. No prefiero ni que sea anónima ni que salga ahí 'al ruedo'. Lo que ella quiera. Pero eso sí, yo la preparo.
¿Le habéis hablado de lo que supone la exposición pública? Porque tú lo has pasado mal en algunos momentos…
Claro que sí. Y el padre también. Ella nunca ha querido ni ver mis series, ni programas que hacía su padre… porque, en el fondo, para ella, somos su padre y su madre, y no le gusta ver lo que pueden hablar de nosotros.
¿Ella ha llegado a sufrir?
Creo que no ha sufrido porque los dos hemos tenido mucho cuidado de que no sufriera.
¿Le interesa el mundo de la interpretación? ¿La música?
No, tampoco la veo por ahí.
Tú fuiste compañera de Aitana Sánchez Gijón y Maxi Iglesias en 'Velvet'. ¿Qué te parece que ahora estén juntos? ¿Has visto las críticas por la diferencia de edad?
De eso no voy a decir nada. Ellos son maravillosos. Pero mira: a mí no me molesta casi nada en la vida. Me conocéis. Me siento ofendida por muy pocas cosas en la vida, y eso lo que menos, y eso lo veo obsoleto. De verdad. Estamos en 2026. Ama libre. No solo hombre con hombre o mujer con mujer. Y 'ama libre' es tengas la edad que tengas.
¿Te enterarás por la prensa de si Daniella tiene novio?
Juro que me enteraré antes por ella, porque me lo cuenta prácticamente todo.
¿Te vas a casar o no?
No, nunca. Ya lo dije. No se necesita. Miguel se casó en su día, se divorció; yo me casé, me divorcié… ya lo hemos vivido, y estamos bien. Ni lo hemos pensado nunca.
Tampoco querías volver a ser madre…
Pero las circunstancias eran otras.
¿De trabajo cómo estás?
Bien. Estrenando una serie después del verano, la que grabé en Canarias, y en septiembre empiezo el rodaje de otra también en Canarias, que todavía no os puedo decir nada. Y os diré que es muy cómodo rodar en Canarias, porque los exteriores en Madrid son: un día tienes que parar un día por lluvia, otro por nieve, otro por viento… Canarias te ofrece mil paisajes, de playa, de montaña, carreteras infinitas que parece que estás en el oeste, hace buena temperatura sin morir de frío o de calor. Parece que está muy lejos, pero no está tan lejos. Yo venía todos los fines de semana a casa. Te acostumbras, y al final las 3 horitas de vuelo te las tomas para echar una cabezadita, ver dos capítulos de una serie, repasar la agenda… Se me pasaban volando.
Con tanto viaje, ¿notas que te estás perdiendo algo de tu hijo?
No, no noto que me pierda nada. Al final hablo con él por videollamada 4 veces al día, me cuenta todo. Al contrario. A veces en el día a día estás como en una rueda de 'estar por estar', y cuando realmente te ausentas un poquito, el rato que estás es superespecial. Echar de menos es muy bueno.














