‘El Zorro’

Casi cuatro millones de euros costó el estudio donde se grabó esta superproducción protagonizada por Christian Meier y Marlene Favela.

 

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Año 1800 en Santa Lucía, un pueblo de California (Estados Unidos). Un campamento de indígenas es arrasado por un destacamento de militares españoles que pretende conquistar sus tierras. Apenas se salvan unos pocos, entre ellos, un niño al que llaman Pequeño Zorro y que es hijo de Toypurnia y del capitán Alejandro de la Vega.

El soldado solo se entera de la existencia del pequeño tras la cruel intervención, entonces lo reconoce y lo bautiza como Diego. Además, encarga su educación al padre Tomás Villarte.

El fraile le inculca principios religiosos y liberales y, en secreto, lo convierte en un experto espadachín pues aspira a introducirlo en una misteriosa organización, Los Hermanos, que protege a los débiles. De este modo, se van forjando en Diego dos personalidades: la del joven que vive conforme a su clase social y la de un valiente guerrero.

Militar y años después vuelve convertido en un respetado soldado. El hijo de Alejandro conoce a la bella Esmeralda El joven se queda desolado con la situación de la ciudad, tomada por el capitán Ricardo Montero, que ha instituido un régimen del terror. Tras comunicar a Villarte su deseo de acabar con el opresor, ingresa en su cofradía, donde lo llaman el Zorro.

Escondido tras un antifaz, empezará su valerosa aventura donde conocerá a la bella Esmeralda Sánchez de Moncada.

De india, nada

Natasha Klauss aspiraba a convertirse en Yumalai. “Como no tenía rasgos indígenas, me descartaron y me  propusieron para sor Suplicios”, contaba la actriz. Adriana Campos se quedó con el papel.

Muchos trajes

Sony, que también intervino en la producción, entregó el  vestuario que Antonio Banderas usó en La leyenda del Zorro. Lo copiaron e hicieron réplicas porque se rompían en  as escenas de acción. Meier conoció al actor español  durante las grabaciones. “Coincidimos en que la capa era  lo más difícil de llevar.  A mí, además, me molesta el bigote”, comentó el galán.

Gran inversión.

Para grabar la primera novela en formato de cine se  compraron dos unidades móviles, seis cámaras de alta  definición y se construyó un estudio de casi cuatro  millones de euros. El equipo humano lo formaron más de  quinientas personas, entre técnicos, actores, extras, dobles…

El parche

Arturo Peniche sufría cada vez que tenía que taparse el ojo  para interpretar a Sánchez de Moncada porque debía  pegarse el parche para que no se le cayera. Aun así, estaba encantado con su personaje: “Kiko me dijo que lo  había escrito para mí, pensando en mi trayectoria profesional”.

Tomar clases.

La mayoría de los actores contaron con profesores de  equitación, esgrima y tiro pues se presuponía la destreza de esas disciplinas en la ficción. No hubo que lamentar accidentes, pero alguno estuvo a punto de ser herido.  “Esta profesión es de alto riesgo”, bromeaba Harry Geithner.

Michel Brown, el aspirante

Se presentó a la prueba para ser el despiadado Ricardo  Montero, amante de Mariángel (Andrea López), pero Harry  Geithner fue el elegido. Además de Michel, también  aspiraron al papel otros dos pesos pesados: su compañero en Pasión de gavilanes Juan Pablo Shuk y Salvador del Solar (Pobre Diabla).

Inseparables

Erick Elías (el gitano Renzo) aseguró haber trabado  amistad con muchos compañeros, en especial con Héctor  Suárez Gomís (Pizarro): “Es un actor excepcional y una gran persona; me ha enseñado mucho. Además, íbamos  juntos al gimnasio y después a comer”.

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