Nieves Herrero (Madrid, 23 de marzo de 1957) es periodista, presentadora y escritora, licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y en Derecho por la Universidad Europea. Empezó en televisión de la mano de Jesús Hermida y fue durante años una de las presentadoras más reconocibles de Antena 3 con De tú a tú. Compagina su carrera pública con la escritura de novelas históricas. Todas ellas, de hecho, parten de episodios reales de la historia española del siglo XX. 'Lo que escondían sus ojos' fue adaptada a serie televisiva y ganó un Premio Ondas. Su fórmula es muy interesante y funciona con todo tipo de perfil femenino porque Herrero ha entrevistado, desde hace mucho tiempo, a personas de la aristocracia, la política y el espectáculo español. Por el útlimo cumpleaños de mi madre, le he querido regalar su última novela. Está encantada. Es una lectora de gusto complejo porque devora toda obra con un análisis y lectura atenta que no puedo empezar ni a describiros. Estamos a finales de mayo y, de momento, me asegura que es lo más adictivo que ha leído este año.

Se trata de 'La prometida', de Nieves Herrero. Ubiquémonos: 1959. La boda entre el rey Balduino de Bélgica y Fabiola de Mora y Aragón, la aristócrata madrileña que se convirtió en reina de los belgas y que durante décadas fue una de las figuras más queridas de la realeza europea. Fabiola, nacida en Madrid el 11 de junio de 1928, era hija de los marqueses de Casa Riera. Se casó con Balduino el 15 de diciembre de 1960 en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas, vestida con un traje creado por Cristóbal Balenciaga. Fue la boda del siglo. Millones de personas en toda Europa siguieron el acontecimiento. Para España tuvo una dimensión adicional que muy poca gente recuerda hoy.

Especificaciones

EditorialBerkley
Número de páginas616
Año de edición2026

Un libro sobre la boda que cambió la historia de la televisión española

La boda de Fabiola y Balduino fue la primera de la historia retransmitida en directo por televisión a toda Europa. Para España, representó abrir una ventana al exterior en pleno aislamiento de la dictadura. Para poder ofrecer las imágenes, TVE se vio obligada a ingresar en la Unión Europea de Radiodifusión. Como muchas casas no tenían televisión, los curiosos se congregaban en los escaparates de las tiendas de electrodomésticos para ver a aquella madrileña convertirse en reina. Herrero aprovecha, entonces, el escenario. Un momento en que España estaba pendiente de una española que cruzaba el umbral de un palacio belga, con todo el peso de la expectativa nacional encima.

Herrero cuenta la historia previa de Fabiola. Antes de conocer a Balduino, ella era una mujer que había elegido no casarse. Fabiola, antes de entrar en palacio, quiso ser monja. Era una aristócrata soltera que se dedicaba a obras de caridad, que tenía treinta y dos años cuando conoció a Balduino (una edad que en 1960 era considerada bastante avanzada para el matrimonio en su clase social) y cuyo compromiso con el rey belga se anunció con solo tres meses de antelación a la boda, lo que produjo una oleada de especulaciones sobre cómo y cuándo se habían conocido. Hasta hoy no se sabe con absoluta precisión cuándo y en qué circunstancias se conoció la pareja. La opacidad y misterio sobre el origen de una de las historias de amor más seguidas de la época, es un material interesante del que Herrero saca buen provecho para su obra.

En paralelo a la historia de Fabiola y Balduino, la novela sigue a Margot Sanz Peters, periodista y detective, quien recibe el encargo de investigar la desaparición de la hija de unos marqueses en el momento en que los círculos más selectos de Madrid y París están completamente absorbidos por los preparativos del enlace real.

Dos historias que avanzan en paralelo hasta que Herrero las hace converger. Mi madre describe este efecto brutal como adictivo. Siempre hay dos razones para seguir leyendo. Siempre hay dos hilos que no se pueden soltar al mismo tiempo y dos preguntas abiertas que el libro responde a cuenta gotas.

La investigación de Margot la lleva por los espacios más glamurosos de la época. Nos encontramos ante el atelier de Balenciaga, ante los salones de la alta sociedad madrileña y parisina, ante el círculo de la vidente que guarda los secretos de medio Madrid aristocrático. Herrero conoce los espacios y nada suena a investigación de hemeroteca. Según mi madre, todo tiene la textura de haber caminado por sus habitaciones y escuchado a las personas.

Hay mucha, mucha tensión histórica, la cual sabemos que viene de saber que el matrimonio real ocurrió pero no saber qué secretos hubo alrededor. Y hay, por supuesto, tensión detectivesca, la cual también sabemos que viene del caso de la chica desaparecida y de la pregunta sobre si Margot va a llegar a tiempo. Las dos se alimentan mutuamente y ninguna de las dos suelta al lector hasta la última página. Recomendadísimo.