Por si fueran pocos los frentes que atraviesan la familias Ortega y Flores desde que Rocío Carrasco saliera a la palestra contando la historia de su vida en un docurreality, ahora Ana María Aldón ha añadido uno más revelando a toda España que teme caer en una depresión, y todo por la crisis que atraviesa su matrimonio con el ex torero José Ortega Cano al sentirse de 'segunda categoría' frente al gran amor que supuso Rocío Jurado para el diestro y lo, supuestamente, poco cariñoso que es, y aunque parece que ya están trabajando para solucionarlo, el problema sigue latente.

Todo ello ha provocado una oleada de opiniones durante el fin de semana tanto en televisión como en las redes sociales, y la última en sumarse ha sido Rocío Flores, que no se ha cortado a la hora de opinar al ser preguntada en 'El programa de Ana Rosa': "José es una persona que se desvive por su mujer, por su familia, por sus hijos, lleva mucho luchado...".

De esta manera, Rocío ha querido posicionarse al lado de su 'tete', como ella llama cariñosamente al diestro, y aunque cree que es perfectamente comprensible que Ana María quiera contar cómo se siente, cree que no es, quizá, el mejor momento para sacar esto a relucir debido al "estado de salud de José y por todo lo que han vivido", quizá refiriéndose a las fuertes polémicas que ha protagonizado la familia en los últimos meses: "Siendo honestos, creo que también hay que ser comprensivos", y es que, aunque entiende cómo se puede sentir Ana María, también cree que Ortega Cano ha sido el paraguas que ha protegido y unido a todos en los buenos y los malos momentos, y podría no estar, a sus 68 años, con fuerzas para darlo todo.

rocñío flores habla del encuentro de su padre y olga
Captura TV

No es la primera vez que Ana María habla abiertamente de lo que siente dentro de ese matrimonio: ya el pasado verano abrió la veda al expresar que sentía que siempre estaría por detrás de 'La más grande' en su relación, y aunque lo asume, puede que haya llegado el momento de replantearse si seguir adelante o no. Sin embargo, lo que más le frena es el hijo que tienen entre los dos, el pequeño José María. ¿Está dispuesta Ana María a sacrificar su propia felicidad para que su hijo siga conviviendo bajo el mismo techo que su padre?