Danna Ponce ha cambiado mucho. Y no es porque se haya hecho ningún retoque estético ahora, pero sí es porque ha cambiado su mentalidad y hasta su forma de ser. La ex concursante de Pesadilla en el Paraíso y su pareja, el pintor Xavi Cortés, anunciaban a finales del pasado año que no estaban pasando por su mejor momento. El nacimiento de Máximo, el primer hijo para Xavi y el segundo para la influencer, que ya era madre de Mía, una hija nacida de una relación anterior, cambió sus vidas por completo.
Si el embarazo fue duro, la etapa postparto fue complicada. Discutían mucho. Ahora han revelado en MTMAD cómo han solucionado sus problemas. Ambos han seguido terapia psicológica con María Esclapez, dentro del programa que emite MTMAD bajo el nombre de 'Recién nacidos', donde ha aparecido junto a su hijo Máximo y otras parejas que han sido padres recientemente. Han seguido sus consejos al pie de la letra, y ahora Danna ya no es tan sobreprotectora con Mía, y "hemos conseguido convertirnos en una familia de cuatro cuando ella viene".
Danna Ponce y su novio se han iniciado en la terapia esotérica de las constelaciones familiares
También ha rebajado el nivel de ansiedad y de perfeccionismo que le hacía discutir con Xavi, quien llegó a decir que, si pintara un cuadro sobre su vida, en el peor momento de su relación, sería un cuadro en blanco: " Ahora está más tranquila, empatizamos más, y su autoexigencia me ha servido también a mí para mejorar". Las sesiones con la psicóloga duraban dos horas, y a veces, confiesa: "Nos hemos hinchado de llorar. Cuando lo veáis os vais a quedar deshidratados".
Se han tocado temas delicados y personales que han afectado a sus familias, y han dado paso a algunas críticas, pero Danna explica que es difícil conocer todo el contenido de lo que se ha dicho cuando una sesión dura dos horas y solo se emite un vídeo. También confiesan que se les olvidaba que la cámara estaba delante cuando hablaban de su infancia y de cómo habría podido influir en sus heridas actuales.
Ahora han decidido profundizar en su relación, cuando Xavi se siente ya "superapoyado por Danna", mediante el sistema de las constelaciones familiares, que tiene tintes esotéricos, pero eso, explica Danna, es "una fumada tremenda" que necesitará explicar con más tiempo.
"Sonará muy cursi", dice, pero este proceso les está ayudando también mucho a sentir que "formamos una pareja que es una roca". También han aprendido a lidiar con el qué dirán, explica Danna: "Somos muy criticados, pero el problema soy yo, si tú estuvieses con otra chica no te criticarían ni la mitad ni la mitad, nos dicen aun a día de hora que él está por interés, por nivel de vida, que hemos tenido un hijo para ganar dinero".
Y sin embargo ellos siguen a lo suyo, proyectándonos incluso para vernos como estemos de viejecitos, estamos en otro nivel, es imposible transmitir al exterior cómo nos sentimos".














