Masaje infantil: los beneficios que aporta a tu bebé

Los masajes a bebés y niños tienen numerosos beneficios para la salud de los peques. Te hablamos de cómo deben ser y qué les aportan.

mujer dando masaje a su bebé
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    El masaje infantil es muy importante para los bebés por los beneficios que le aporta no solo a nivel físico, sino también a nivel emocional.

    ¿Qué es el masaje infantil?

    El masaje infantil es una antigua tradición que, en muchas culturas, se transmite de generación en generación. Ayuda a establecer conexiones profundas entre los padres y su bebé.

    “Las manos cálidas y amorosas de los progenitores generan una comunicación especial, por medio del lenguaje que va más allá de lo verbal y de lo físico; es un acto de amor. Desde el nacimiento los bebés necesitan ser tocados, acariciados. El contacto con el cuerpo de la madre les ayuda a comenzar una nueva vida con seguridad y confianza. El Masaje Infantil facilita el espacio y el tiempo para que se establezca un diálogo que beneficia tanto a quien lo recibe como a quien lo da. Realizado con frecuencia, despierta el interés por el placer del tacto y la comunicación”, sostienen desde la Asociación Española de Masaje Infantil.

    Beneficios físicos del masaje infantil para el bebé

    Como decíamos, el masaje infantil tiene numerosos beneficios para la salud del bebé. Los más importantes, según sostienen desde la citada asociación y apoyan numerosos expertos son:

    • Ayuda a mejorar la digestión, la circulación sanguínea y linfática, la respiración y la eliminación. Es efectivo para aliviar los cólicos y los gases. Te recomendamos echar un vistazo también a nuestro artículo "Cómo ayudar al bebé a expulsar los gases: así podrás aliviarle".
    • Facilita el sueño y el descanso reparador del bebé.
    • También se considera beneficioso para fortalecer el sistema inmunológico y reforzar las defensas naturales.
    • Provoca la liberación de sustancias químicas en el cerebro que influyen en el desarrollo de su estructura.
    • Favorece el desarrollo muscular de las piernas y de los brazos.

      Beneficios emocionales del masaje infantil para el bebé

      Los beneficios emocionales que proporciona el masaje infantil también son muy importantes. Los más destacados son:

      • Refuerza el vínculo afectivo entre los progenitores y su bebé.
      • Transmite al bebé seguridad y confianza.
      • Facilita la expresión de las emociones del bebé, ayudando a que se relaje y libere tensiones.
      • Fortalece el vínculo de apego.
      • Favorece el desarrollo de una comunicación no verbal entre el bebé y sus progenitores.
      • Proporciona un momento de dedicación exclusiva de los progenitores a su bebé.

        El masaje infantil, como hemos visto, tiene muchas ventajas y beneficios para el bebé, pero también aporta grandes mejoras a la salud emocional de los padres y madres, ya que permite fortalecer el vínculo positivo con el bebé, ofrece a los progenitores un momento de tranquilidad, sin estrés, de estar en contacto con su bebé, aprendiendo a identificar su lenguaje no verbal, sus miradas, les enseña a comunicarse con su bebé a través del tacto y favorece también que el padre refuerce el vínculo con el bebé de manera temprana.

        Consejos para dar un masaje infantil

        Lo primero que hay que tener en cuenta es que el masaje infantil no se realiza de cualquier manera, ni es lo mismo darle un masaje a un adulto que a un bebé, por eso, es muy recomendable consultar con un fisioterapeuta especializado, una matrona o un educador de masaje infantil para poder saber exactamente cómo dar el masaje y sacarle todo el partido a esta práctica. En líneas generales, los expertos recomiendan dar el masaje al bebé en una habitación tranquila (y en la que no haga frío), sobre un cambiador o superficie mullida, disponer de un arrullo para tapar las zonas en las que no estemos dando masaje y utilizar algún aceite especial de masajes para bebés o u otros productos de baño para el cuidado del bebé específicos para masajes. Es importante elegir bien el momento: después del baño suele ser una opción genial. Cuando nos dispongamos a iniciar el masaje, es importante observar cómo va reaccionando el bebé y, si se empieza a poner nervioso es mejor dejarlo. Se recomienda realizar el masaje de arriba a abajo y del centro hacia fuera, y es buena idea ir nombrando las partes del cuerpo que vayamos masajeando e ir hablando al bebé durante el masaje. Todo debe ser con movimientos suaves, delicados y llenos de amor.

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