‘El niño que vino del mar’

El hijo mayor de Manuel Landeta debutó como protagonista en esta producción mexicana al lado de su padre y con Spíndola que incluyó a su mascota en el reparto.

 

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En España, Felipín y su madre, Lena, acaban de subir a un barco rumbo a México, donde los espera Alfonso Cáceres de Ribera, duque de Oriol. El español ha forjado una fortuna al otro lado del océano y quiere que vayan a verlo tras saber que el chico, que tiene 8 años y del que desconocía su existencia, es su hijo. Mientras espera su llegada, cambia el testamento para convertir al chaval en su heredero. Sin embargo, morirá de un infarto sin conocerlo.

A punto de llegar al destino, la embarcación explota y Lena ve como su pequeño se sube a una lancha antes de recibir un golpe que la deja inconsciente. El bote llega a la costa y Felipín es rescatado por Nisa, una joven alfarera. Gracias a sus cuidados y a los de su amigo Chirimbolo recupera el sentido y les cuenta lo ocurrido. Creyendo al niño huérfano, la mujer decide ocuparse de él. No imagina que la madre, que ha perdido la memoria, deambula por la ciudad sin rumbo fijo.

Pasa el tiempo mientras el pequeño ha encontrado una nueva familia junto a Nisa, Lena vive atemorizada en casa de Alberta, una mujer sin escrúpulos que le ha hecho creer que es una delincuente a quien busca la policía para tenerla esclavizada.

Chirimbolo sufre un accidente y Nisa y Felipín piden un préstamo a la señora para pagar el tratamiento que necesita. Ella se lo entrega a cambio de que el chaval se presente en la mansión de los Cáceres y finja ser el hijo de Alfonso. Eduardo, el sobrino del fallecido, lo recibe con los brazos abiertos y se enamora de Nisa, que le corresponde. Pero él está prometido con Constanza, una ambiciosa mujer...

Año: 1999

País: México
Productora: Televisa
Reparto: Imanol Landeta, Natalia Esperón, Enrique Ibáñez y Saúl Lisazo.

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Se había contado antes

Se trataba de la tercera adaptación de la radionovela El pequeño lord, de la escritora cubana Olga Ruilópez. La primera corrió a cargo del canal venezolano RCTV en 1982, llevaba por título La hija de nadie y la protagonizaron Hazel Leal y Javier Vidal Pradas. Dos años después, Televisa realizaba la segunda, Sí, mi amor, y ponía al frente a Edith González, Leonardo Daniel y Luis Mario Quiroz.

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El hijo de Manuel Landeta.

Con 12 años, Imanol había participado en Los hijos de nadie y Vivo por Elena. En esta, debutaba como protagonista y su padre, que daba vida al fotógrafo Carlos Criail, no se separaba de él. Después de cada escena, charlaban para enseñarle a desprenderse de su personaje. “A su edad es difícil manejar eso”, comentaba Landeta.

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Las ‘hijas’ de Alejandro López

El actor, que dio vida a Martín, se llevó de maravilla con Iliana Montserrat (Biri) y Nancy Patiño (Mariali), sus niñas en la ficción. Las dos debutaron en esta producción y volvieron
a coincidir en las novelas infantiles Navidad sin fin, Carita de ángel y Cuento
 de Navidad, y en La rosa
de Guadalupe en 2008.

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Entrañable personaje

El público se encariñó con Chirimbolo, el amable contador de historias que encarnó Sergio Ramos. El veterano actor mexicano falleció el 2 de junio de 2004 tras finalizar las grabaciones de Amarte es mi pecado. Tenía 68 años y dejaba un legado artístico de más de un centenar de películas, una veintena de telenovelas, numerosos programas de televisión y obras de teatro. También destacó el trabajo de Luz Elena González, que se metió en la piel de la dulce Jacinta.

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Actriz con pedigrí

Se llamaba Adela y era una perra labrador de color negro que Patricia Reyes Spíndola (Alberta) pidió incluir en las grabaciones porque no tenía con quién dejarla. Como en la vida real, se convirtió en la amiga inseparable de su personaje. El animal era muy obediente y disciplinado, y su ama lo premiaba con una golosina después de cada toma.

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El mágico momento de los Landeta

Durante la presentación de la telenovela Manuel Landeta y su hijo mayor, Imanol, subieron al escenario para cantar La estrella que más brilla, tema que sonaba al final de cada capítulo y que ambos interpretaban. Todos se emocionaron, sobre todo Natalia Esperón, que ya había tomado mucho cariño a su ‘hijo’.

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Piropos para Lisazo

Aunque solo aparecieron en los primeros capítulos, Saúl Lisazo (duque de Oriol) y Luz María Aguilar (Sofía) ejercieron de maestros de ceremonias en la fiesta de presentación de la novela. “Para mi desgracia, como interpreto a su hermana no he podido hacerle nada a este cuerpo”, bromeó al tiempo que se abrazaba a su compañero.


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