¿Qué debo hacer si tengo un test de embarazo positivo?

¡Es positivo! ¿Y ahora qué? Es la pregunta que se hacen muchas mujeres ante un test de embarazo positivo. Explicamos qué pasos hay que seguir y qué aspectos se deben tener en cuenta.

pareja con test de embarazo positivo
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    ¡Es positivo! Desde luego, si es un embarazo deseado y esperado, es la mejor noticia que se puede recibir al ver el test de embarazo (ojo, recomendamos tener en cuenta que no todos los test de embarazo son igual de fiables, por eso aconsejamos echar un vistazo a nuestro artículo "Los 20 test de embarazo más fiables para un positivo seguro").

    La emoción es inmensa, pero también aparecen los nervios y la incertidumbre sobre qué se debe hacer a continuación y cuáles deben ser los pasos a seguir.

    ¿Es necesario repetir el test?

    El test es positivo si aparecen dos rayitas, aunque aparezcan tenues, o si aparece una carita feliz (en algunos test digitales lo representan así). Por el contrario, es negativo si solo aparece una rayita en la ventana de control o una carita triste. Si es positivo, las posibilidades de falso positivo son bajas, pero hay que saber que existen, ya que en algunos casos de mujeres con trastornos hormonales o con ciertas enfermedades que provocan la secreción de la hormona gonadotropina humana, el resultado del test de embarazo puede ser positivo aunque no exista embarazo.

    Por tanto, el siguiente paso que habría que dar ante un test de embarazo positivo sería pedir cita con el médico para realizar una analítica de sangre y poder confirmar así el embarazo.

    Consulta con el médico

    La cita con el médico servirá para salir de dudas y confirmar el embarazo. Seguramente realizará una analítica de sangre y una prueba de orina para corroborarlo. Además, esta consulta será ideal para que el médico ofrezca asesoramiento y los primeros consejos sobre cómo debe ser la alimentación en el embarazo.

    Elegir un buen ginecólogo

    Si ya tienes un ginecólogo de confianza, el siguiente paso es pedir cita con él para que comience a hacer el seguimiento del embarazo. Si no tienes uno, es el momento de buscar información y elegir un ginecólogo o ginecóloga para que lleve el embarazo.

    Esta primera visita al ginecólogo tras conocer el embarazo es muy importante. El profesional realizará una ecografía (se realiza hacia la semana seis de embarazo, ya que ya se puede ver el saco gestacional). El corazón se empieza a formar durante la quinta semana de embarazo y hacia la semana 6 de embarazo empieza a latir regularmente, y, aunque por lo general no se oye en la ecografía, puede apreciarse visualmente en el monitor. En la semana 9 o 10 de embarazo el latido del corazón del bebé ya será perceptible para el oído. (Echa un vistazo a nuestro artículo "Latidos del corazón del bebé: cuándo podemos escucharlos").

    En esta visita, además, el ginecólogo puede establecer, según las medidas del embrión, la edad gestacional y la fecha aproximada del parto, aunque también lo suelen hacer teniendo en cuenta la fecha de la última regla. (Tener alguna aplicación de calculadora de embarazo también es práctico). El experto también creará (en el caso de que no lo tenga ya) el historial médico de la embarazada, anotará los antecedentes familiares y todos aquellos datos médicos que considere importantes para el desarrollo del embarazo. Además, el profesional también puede pedir análisis de sangre completos (para determinar, por ejemplo, si hay anticuerpos frente a infecciones como rubéola, hepatitis o toxoplasmosis), de orina (se suelen repetir frecuentemente a partir del primer trimestre) y anotará el peso y la tensión de la embarazada para poder ir haciendo el seguimiento. También puede realizar otras pruebas que considere pertinentes, como la prueba o test de Papanicolaou para detectar posibles patología en el cuello uterino.

    En el caso de que la mujer no haya empezado con el ácido fólico durante el periodo preconcepcional, el ginecólogo lo recetará y es importante saber que la suplementación con ácido fólico es muy importante tanto en el la etapa preconcepcional como a lo largo de los primeros meses del embarazo (puedes tener más información en nuestro artículo "Ácido fólico y embarazo: todo sobre esta importante vitamina").

    Buenos hábitos durante el embarazo

    Desde el momento en que se conoce el embarazo, la mujer debe tener especial cuidado con sus hábitos alimenticios y de salud. Los más básicos son:

    - Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

    - Tomar el ácido fólico durante el periodo indicado por el médico.

    -Llevar una alimentación sana y equilibrada. Se debe evitar la carne cruda (se debe comer la carne bastante hecha) y el pescado crudo (el pescado debe ser congelado previamente. Además, pescados como el pez espada o el atún rojo se desaconsejan en el embarazo). Las verduras crudas o en ensalada solo se tomarán si están bien lavadas y hay que evitar los lácteos y sus derivados no pasteurizados. Se puede comer queso en el embarazo, pero siempre debe estar hecho con leche pasteurizada, esto se debe al riesgo de listeriosis o listeria (puedes ver más información en el artículo "Quesos y embarazo: cuáles se pueden comer y cuáles no").

    -Consultar con un profesional de la medicina antes de tomar cualquier medicamento.

    -Realizar ejercicio de forma frecuente, pero elegir actividades moderadas. Caminar, por ejemplo, es un ejercicio muy recomendado. Si se tienen dudas ante la práctica de algún deporte siempre hay que consultarlo con el médico. Te recomendamos leer más sobre esto en nuestro artículo "Qué deportes son recomendables durante el embarazo".

    -Hay que beber entre 2 y 2,5 l de agua al día; consumir al menos 5 raciones de frutas y hortalizas diarias y moderar el consumo de sal, ya que lo recomendable es no superar los 5 gramos al día.

    Pruebas y revisiones de seguimiento

    Las pruebas más importantes que se van haciendo para el seguimiento del embarazo son las ecografías. Generalmente se realiza una por trimestre, y en ellas se puede observar cómo crece el feto, pero en algunos casos es necesario hacer alguna más y será el médico el que decida cuántas y cuándo son necesarias.

    La SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera entre las semanas 11-13+6 semanas, la segunda en las semanas 18-21+6 semanas y la tercera en las semanas 34-36+6 semanas.

    En estas ecografías se mide: translucidez nucal (se realiza la medición del pliegue nucal, para detectar precozmente patologías como Trisomía 21 o Síndrome de Down), morfología (estudia la morfología del feto para determinar la presencia de malformaciones) y crecimiento. Puedes ver más información en nuestro artículo ("Ecografías en el embarazo: todo lo que debes saber sobre ellas"). También existe la ecografía 5D, puedes ver información sobre ella en el artículo "Ecografía 5D en el embarazo: qué es y cuándo hacerla".

    Relajarse y disfrutar

    Otro paso que hay que dar y que hacer a lo largo de todo el embarazo es tratar de aprender a relajarse, descansar mucho y disfrutar de cada etapa. ¡Este paso es fundamental y muy necesario!

    Periodista especializada en parenting y familia, educación y salud.
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