Los cambios del tono de piel del bebé que son normales y cuáles no

Sonrosada, roja o incluso amarillenta: la tonalidad de la piel del recién nacido varía con frecuencia hasta que se estabiliza. ¿Por qué ocurre? ¿Cuándo es normal y cuándo preocupante?

recién nacido con su madre en el hospital
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    ¿El color de piel de tu bebé cambia y eso te preocupa? Si acabas de tener un hijo, y además es el primero, será normal que te sorprendan los cambios en el tono de su piel, al igual que los cambios en el color de ojos del bebé. Y es que los primeros días de vida de un recién nacido son toda una montaña rusa de experiencias y dudas para los padres primerizos, especialmente para la madre que, tras el parto, se enfrenta al mayor cambio de su vida y a un coctel hormonal explosivo que hace que, a menudo, todo sea más complicado. Por eso, es muy importante conocer algunos consejos para controlar y manejar el estrés y la ansiedad que puede generar esta nueva situación.

    Tanto si acabas de dar a luz, como si estás ya teniendo contracciones de parto, o todavía tienes tu tripa de embarazada, pero te estás preparando para la llegada de tu hijo, informarte sobre qué es normal respecto a los cambios en el tono de piel del bebé es importante. Tener información y consejos de un pediatra, como nuestro asesor Juan Manuel Sanz Gadea, será clave para despejar dudas e inseguridades y vivir con más tranquilidad los primeros días de tu peque.

    A no ser que el bebé haya nacido por cesárea, en cuyo caso llegará al mundo con adorable color rosado, lo normal es que el recién nacido nazca enrojecido o amoratado tras superar el estrecho canal del parto. Poco a poco, el tono de piel del bebé irá cambiando tal y como te explicamos a continuación hasta estabilizarse.

    Te contamos las causas de los cambios más frecuentes del color de piel de los recién nacidos y te explicamos a qué se deben, qué motivo hay detrás y en qué casos sí deberías acudir o consultar al pediatra porque puedes estar ante un signo de alarma, como una piel de bebé con un color grisáceo o amarillento.

    Una vez que hayas leído esto, dejarás de preocuparte por el tono de piel de tu bebé y podrás centrarte en disfrutar de tu pequeño. Aunque eso sí, ya te adelantamos que llegarán otras pequeñas preocupaciones como si está bien alimentado, cómo ayudarle a expulsar los gases, si es normal que se despierte tan a menudo, si la curva de peso del bebé es adecuada, cuándo darle agua o qué hacer si le sale un chichón tras un golpe. ¡Bienvenida a la maternidad!

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    Es normal que cambie el color
    D. R.

    El color de la piel del recién nacido es una característica que llama mucho la atención a los padres: sorprende que al nacer presente una tonalidad diferente a la que tendrá algo más tarde y que en ciertas posturas o con el llanto cambie a un color más intenso. Según pasan los días estas variaciones de color en la piel van dejando de darse, hasta que el tono de piel se estabiliza.

    El recién nacido puede estar rojizo y amoratado
    el color del bebé nada más nacer es amoratado, como el recién nacido que aparece en la foto con su madre en la cama del hospital
    Catherine DelahayeGetty Images

    Cuando veas por primera vez a tu hijo tras el parto te sorprenderá su color: rojo amoratado y con una sustancia blanquecina por encima (ésta es la vérnix, una capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo y que se reabsorbe sola a los dos o tres días del nacimiento).

    Después de romper aguas y el posterior nacimiento del bebé, verás que tiene este color amoratado que se debe al esfuerzo que ha realizado para atravesar el canal del parto. Pero tranquila, va a ir desapareciendo en las horas siguientes, hasta dar lugar a un tono rosado.

    El bebé tiene las manos y los pies azulados
    D. R.

    En algunos casos el bebé puede seguir teniendo amoratados los pies y las manos, debido a que la circulación sanguínea todavía no está bien establecida, pero este color debe corregirse en cuanto cumpla sus primeras 24 horas de vida. Si no ocurre así y el tono permanece hay que comentárselo al neonatólogo.

    Los niños que nacen por cesárea son una excepción: llegan al mundo con un color estupendo, sonrosadito y nada amoratado, porque se han ahorrado el esfuerzo del parto.

    ¿A qué se debe la piel amarillenta del recién nacido?
    D. R.

    A algunos recién nacidos el tono de piel se les torna amarillento. Puede ponerse así entre el segundo y el séptimo día de vida. Se debe a la ictericia, que es la acumulación de bilirrubina en la sangre.

    Para solucionarla bastará con exponer al niño a la luz solar 10 minutos al día. Si no mejora, ve al pediatra. Y además, descubre cómo evitar las manchas solares en la piel.

    ¿Y si el bebé tiene uñas y labios amoratados?
    D. R.

    Ante una bajada de temperatura, el cuerpo mantiene calientes los órganos vitales, en detrimento de las partes más “prescindibles”, como uñas y labios que adquieren un color amoratado.

    Evita exponer a tu hijo al frío y a las corrientes de aire directas y elige una ropita adecuada, como por ejemplo esta selección de ropa para bebés bonita, barata y cómoda.

    ¿Es normal que la piel del bebé se enrojezca?
    D. R.

    La piel del bebé se pondrá colorada cuando llore o se esfuerce en hacer caca (no tiene importancia) y también cuando permanezca mucho tiempo echado en la misma posición.

    Para evitarlo, cámbiale de postura de vez en cuando (eso sí, boca abajo solo cuando esté despierto; jamás le pongas así para dormir). Y además, descubre los posibles problemas de sueño del bebé y cómo ayudarle a dormir.

    Bebé con palidez extrema: ve al médico
    D. R.

    Si la piel del bebé adquiere una palidez grisácea extrema, ve inmediatamente a urgencias. Este es el tono más alarmante, pues suele denotar infección.

    Otra característica de su piel: es muy fina
    D. R.

    Además del color, otra peculiaridad sorprendente de la piel del recién nacido es que es tan fina y tiene tan poca grasa que permite ver las venas y los capilares a través de ella.

    Esta característica está muy acentuada en los prematuros, que poseen una piel casi transparente. A medida que los niños van ganando peso, la piel se les va engrosando y las venas dejan de apreciarse a simple vista.

    Cómo cuidar la piel del bebé recién nacido
    cómo cuidar la piel del bebé recién nacido
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    Existen algunas claves para el cuidado de la piel del recién nacido. Una de ellas es, para su higiene, utilizar jabones neutros y sin perfumes y lavarle con la mano o con una esponja suave. Se deben evitar jabones alcalinos, ya que aumentan su pH y pueden provocar irritaciones en la piel. En este sentido, descubre 15 geles de baño para bebé buenos y que huelen bien.

    Nada de luz solar directa hasta los seis meses
    D. R.

    Algo que debes tener muy en cuenta cuando se habla de piel: el recién nacido es muy vulnerable a la radiación solar. Su piel es extremadamente delicada porque presenta menos unión entre sus células y porque posee menos cantidad de melanina, que es el pigmento responsable del color cutáneo. Todo esto hace que los rayos del sol la atraviesen con facilidad.

    Hasta los seis meses, la piel del bebé no se debe exponer al sol.

    Te contamos más consejos si el bebé nace en verano en el artículo "Recién nacidos en verano: todo sobre el cuidado del bebé".


    Protege la piel del bebé del sol
    proteger la piel del recién nacido de los rayos de sol es muy importante, usa un carro con sombrilla como hace la madre de la foto al pasear a su bebé
    Cavan ImagesGetty Images

    Por ello, jamás debes exponer a tu hijo al sol directo ni llevarlo de paseo en las horas centrales del día, que es cuando más calor hace, porque se pondría muy rojo y acabaría quemándose. Como necesita que le dé la luz del sol (ayuda a sintetizar la vitamina D, que es la que fija el calcio a los huesos), sácale a diario, pero en las horas más templadas, con protección y yendo siempre por las zonas sombreadas.

    Descubre todo lo que debes saber sobre cremas solares y niños en el artículo "Protectores solares para bebés y niños: ¿cuáles comprar?".

    No es necesario un baño diario
    bañar a un recién nacido, cosas a tener en cuenta
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    Es una duda muy frecuente para padres primerizos si a los bebés hay que bañarles todos los días. Sin embargo, según indica la Asociación Española de Pediatría, no es necesario limpiar todas las zonas ya que tienen mecanismo de autolimpieza.

    Además, como la piel del recién nacido suele estar seca y presentar descamación, es recomendable utilizar lociones humectantes después del baño. Además, descubre cómo cuidar el culete de tu bebé cuando está irritado.

    Preparados sin alcalinos al cambiar el pañal
    tips para cuidar la piel del bebé cuando le cambias el pañal
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    No es necesario emplear jabones siempre que cambiemos el pañal al bebé. Son recomendables los preparados sin alcalinos con agentes aditivos grasos e indicados para el cuidado de ciertas zonas delicadas del bebé. Consulta con el pediatra o el dermatólogo cuál es el más recomendable para tu hijo.

    Además, de los cuidados de la piel del bebé, te entrarán muchas más dudas, como por ejemplo, si los ruidos de los recién nacidos al respirar son o no normales.

    Problemas frecuentes en la piel del bebé
    bebé durmiendo sin ropa
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    Hay problemas que afectan a la piel del bebé con frecuencia, muchos de ellos sobre todo en verano, como son el eczema, la miliaria o sudamina (sarpullido sobre todo en tórax, abdomen y cara debido al sudor), foliculitis (erupción cutánea pruriginosa en áreas de crecimiento capilar), hiperhidrosis plantar (ampollas pruriginosas generalmente en la planta de los pies debido al uso de calcetines o calzados cerrados en días calientes) o la enfermedad mano-boca-pie. Conviene conocerlos y saber qué cuidados requieren, por eso, te damos todos los detalles en el artículo "Los problemas de la piel en bebés y niños en verano"-



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